La Administradora Tributaria de Entre Ríos (ATER) informó que, luego de realizar un cruzamiento de datos y en virtud de la información aportada por los Agentes de Información del Impuesto a las Embarcaciones, constató que existen 780 embarcaciones radicadas en la provincia que no están inscriptas ante la entidad.
De este modo, se informó que, de acuerdo a los datos originados en el Departamento Automotores de la Administradora Tributaria de Entre Ríos, se procedió a la emisión y remisión vía postal, de 780 notas de intimación, requiriendo a sus presuntos titulares y/o tenedores, la inscripción de la embarcación. Las notas fueron emitidas con identificación del titular y el número de matrícula; otras con identificación del titular y el nombre de la embarcación; y en tercer caso, con la identificación sólo del titular.
REGULACIÓN. De acuerdo al artículo 256º del Código Fiscal cada vehículo automotor radicado o cuya efectiva guarda habitual se registra en la provincia pagará anualmente un impuesto; están incluidas las embarcaciones afectadas a actividades deportivas o de recreación; se entenderá que están radicadas en la provincia a aquellas que tengan su fondeadero, amarre o guardería habitual en el territorio, siendo éstos considerados agentes de información.
La ATER oportunamente puso en práctica un régimen especial para la declaración voluntaria, pero ante la constatación vía operativos de fiscalización y control decidió enviar intimaciones a quienes omitieron cumplir con el deber que fija la ley. En tal caso, a todo contribuyente que asista voluntariamente a declarar su embarcación se le eximirá del pago de la multa de 5.000 pesos por la falta cometida.
Del detalle que dio a conocer el organismo se detectaron 780 embarcaciones sin declarar en la provincia. Se destacan Paraná con 501, Concepción del Uruguay con 118, Gualeguaychú con 58 y Victoria con 43 embarcaciones, entre otras.
REGISTRO. La convocatoria a los titulares de embarcaciones no declaradas se lanzó hace un año atrás, más precisamente el 13 de octubre de 2012, con la confirmación que existían en todo el territorio provincial un total de 5.000 de estas unidades de navegación no declaradas.
Por entonces, y según los registros de Prefectura Naval, en Entre Ríos existían unas 8.000 embarcaciones de distinto porte y valor tasadas por encima de los 10.000 pesos. De esta suma, sólo 2.500 estaban inscriptas y pagaban el impuesto correspondiente. El origen de este tributo tiene un anclaje económico, pero también tuvo un alto componente simbólico y político: “Se quiere dar un mensaje simbólico fuerte para que se pague como corresponda sobre los bienes suntuarios, y para ello habrá inspecciones y multas”, había reseñado un año atrás Marcelo Casaretto, titular del ente.
El funcionario se mostró por entonces optimista que estas más de 5.500 embarcaciones que de 10.000 pesos o más, y que tienen fondeo, amarra o guardería en Entre Ríos, concurran de manera voluntaria hasta las oficinas del ente recaudador para empadronarse y comenzar a tributar el 1% del valor del vehículo en forma anual.
A juzgar por los indicadores no fue tan mal, ya que si sólo restan 780 embarcaciones por inscribirse, lo que significa que el nivel de elusión del impuesto no llega al 15% del total, a un año de implementada la medida.
VALORES. La participación de esta categoría que se inscribe bajo el ítem Impuesto Automotor es baja y la recaudación en términos cuantitativos de esta alícuota lo es también. Desde ATER se entiende que “la sociedad necesita también símbolos de que el Estado cobra a todos, y que no es posible que un Fiat Duna está pagando impuesto y un yate o velero no tribute, tratándose de población con capacidad contributiva y del sector de mayor ingreso económico de la sociedad”.
Esta cuestión simbólica tiene que ver con que los bienes suntuarios sean parte del esquema tributario provincial, y, según los datos que posee la Prefectura Naval Argentina, con sede en Entre Ríos, existe un total de 8.000 embarcaciones, de las cuales sólo 2.500 se encuentran empadronadas. De allí que la ATER abrió el registro para que en el transcurso de este mes de octubre se produzca un registro voluntario de todos aquellos que aún no lo hicieron.
De acuerdo al artículo 6º de la resolución Nº 282 de la ATER establece que “los titulares y/o poseedores de las embarcaciones referenciadas no adhiera al presente Régimen de Inscripción o Reempadronamiento dentro del plazo establecido en el artículo 3º, serán sancionados con una multa automática de pesos cinco mil ”.
Objetivo
En cuanto al sector que es objeto de la tributación, el artículo 256º del Código Fiscal asegura que por cada vehículo automotor radicado o cuya efectiva guarda habitual se registra en la provincia se pagará anualmente un impuesto de conformidad al presente título, quedando excluidos de éste los vehículos remolcados afectados a tareas laborales y los destinados a actividades deportivas o de recreación. Respecto a embarcaciones se entenderá que están radicadas en la provincia aquellas que tengan su fondeadero, amarre o guardería habitual en el territorio. Y en este marco los clubes y asociaciones que ofician de guarda tendrán una responsabilidad especial, ya que el artículo 258º del Código asegura que deberán llevar un registro “a los efectos de la ley, con la constancia del pago del impuesto respectivo. Este registro tendrá carácter de declaración jurada, y en caso de comprobarse falsedad, las entidades referidas serán solidariamente responsables por el pago del impuesto, sus multas y accesorios”, expresa el texto de la ley. Existen más 10 clubes de este tipo en la provincia.
Prefectura Naval está en condiciones de solicitar el pago del impuesto a los botes en el río y denunciarlo. Esto hace que quienes fondeen o manejen una embarcación de esta naturaleza y eviten el empadronamiento al efecto de la tributación, lo hacen en riesgo de ser sorprendidos y sancionados.

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