Asumieron las nuevas autoridades policiales tras las secuelas del escándalo

Asumieron las nuevas autoridades policiales tras las secuelas del escándalo
La jefatura policial puso en funciones a los comisarios Dino Manetti y Carlos Debaz como Director General y jefe de la Unidad Regional Norte, respectivamente. Reemplazan a las autoridades salientes como “secuela política” del escándalo que generó un efectivo contrabandeando en la zona fronteriza con un patrullero.

El acto en la Escuela Superior de la Policía fue presidido por el jefe de la institución el Comisario General Oscar Moreyra, y el secretario de Seguridad, Daniel Facio, poniendo en funciones a los nuevos jefes policiales de la zona norte.

Tras el cimbronazo que causó el escándalo por un Oficial policial involucrado en un “contrabando” en la zona de San Sebastián, utilizando un patrullero, se produjo el retiro del Director General de la Zona Norte, el comisario Marcelo Merialdo, y el desplazamiento del jefe de la Unidad Regional Norte, el comisario Daniel Moraga, quien fue designado al frente de la Escuela de Policía.

La jefatura en ese sentido dispuso el reemplazo de esas jefaturas, para lo cual ayer asumieron el comisario mayor Dino Alberto Manetti como Director General de la Zona Norte, y el comisario mayor Carlos Rafael Debaz como jefe de la Unidad.

Para ello se dispuso de una formación en la que el jefe de la Policía presentó a las tropas policiales a sus nuevos jefes de zona, a los cuales se subordinaron en el correspondiente acto protocolar.

Finalmente el Jefe de la Policía, el comisario Moreyra, se dirigió a los uniformados en un breve discurso, en el cual recalcó, entre otros conceptos, “el menor de los actos de cada uno de los efectivos por menor que sea su rango, es importante en la imagen de la institución”, indicó en su mensaje.

Difícil de prever

Por su parte el secretario de Seguridad de la provincia, Daniel Facio, expresó sobre lo sucedido que a partir de esta nueva jefatura, “hubo un relevo inmediato de todo el personal que prestaba servicios allí, y ahora las nuevas metas quedarán determinadas por los lineamientos que disponga el nuevo director”, detalló.

“Entendemos que fue un hecho aislado y no de manera constante”, comenzó diciendo, asegurando que el hecho “es difícil, no imposible de prever, mas allá de que uno apuesta a las convicciones de un uniformado, pero cuando alguien decide estar al margen es difícil preverlo por que no hay como medir la intencionalidad”, sintetizó Facio.

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