Con la presencia de Hugo Moyano, José Ignacio de Mendiguren asumió ayer la presidencia de la Unión Industrial Argentina (UIA) e hizo un llamamiento a todos los sectores para consolidar el crecimiento de la economía, al tiempo que se pronunció a favor de la sanción de una nueva ley de riesgos del trabajo, una reforma fiscal y obras de infraestructura.
De Mendiguren aseveró que la UIA “no está para confrontar, sino para construir. No somos ni seremos antagonistas de un gobierno, ni de un partido político, ni de los trabajadores ni de otras organizaciones de la sociedad civil”. “El enemigo de la UIA es el subdesarrollo, la desintegración regional, la informalidad, la competencia desleal, la pobreza, la pérdida del mercado interno y las condiciones que no favorezcan la inversión”, concluyó el empresario textil, que por segunda vez asume la conducción de la entidad fabril.





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