Mientras que en la provincia siguen detectándose casos de dengue -aunque la cantidad comenzó a entrar en una "meseta" según los funcionarios del Ministerio de Salud-, se admitió la posibilidad de un "rebrote" de la enfermedad por la movilidad de personas que transitan entre Bolivia y Salta.
A pesar del peligro expuesto, fue la mutua imputación de culpas -y no la discusión sobre el trabajo a realizar para evitar el rebrote-, la que ayer primó en la convocatoria, cuando se generó un fuerte cruce entre el diputado justicialista, Oscar Salvatierra (de Orán), y Gravanago.
El legislador detalló que San Ramón de la Nueva Orán, la "peor de todos los focos", no está rodeada de localidades en las que haya proliferado la enfermedad por lo cual apuntó a la necesidad de "asumir responsabilidades". Sostuvo que aunque en enero el Hospital de Orán notificó a la Municipali-dad sobre los primeros casos de dengue, "recién el 15 de febrero se empezó a hacer el descacharrado y la fumigación", cuando la enfermedad "nos había llevado puestos".
Entendió que era "patético" discutir las cifras de infectados con los funcionarios, manifestando que "tenemos muerte por dengue hemorrágico y ustedes dicen que no".
Ofuscado, Salvatierra explicó que estos eran los motivos de su enojo indicando que siguen las muertes "cuando ustedes decían que (el dengue), estaba amesetado". "A la comunidad de Orán la une el espanto...los mosquitos nos van a sacar en andas, doctor!", gritó a Gravanago, agregando que mientras esto pasa "venimos, nos sentamos, y nos cuentan la misma película".
Según Gravanago, los trabajos en Orán se comenzaron en noviembre. Empezó a contar su experiencia laboral en la zona norte, lo cual exasperó a Salvatierra quien largó "esas son chicanas baratas". "Usted es el barato", contestó Gravanago.
Tras sacarse en cara mutuamente su desenvolvimiento mientras fueron funcionarios, el diputado por Orán, Sergio Sajia, se levantó y se fue. La actitud fue seguida luego por Salvatierra.
Operaciones
En una parte de la discusión Gravanago dijo a Salvatierra que se parecía a "los operadores de TN", porque "no nos deja hablar". La sensación es que los funcionarios se preocupan más porque la noticia tomó estado nacional, que por la epidemia en sí. Gravanago afirmó que el dengue "fue utilizado vilmente" por los medios y entendió que no hay que olvidar "las elecciones que están por venir".
Con esto sugirió que también se hace una utilización política del dengue. Las culpas también fueron repartidas a los profesionales que no tienen la capacitación suficiente porque "no los podemos enlazar".
"Esto (lo que hasta ese momento había sucedido en la reunión), no es lo que necesita la gente", dijo el legislador de San Martín, Ramón Oliver, quien entendió que existió un "mal manejo institucional de la crisis por parte del Gobierno", por la dispersión de información en las fuentes oficiales. Mientras, el único anuncio que llevó Gravanago es que se creará la figura de un "vigilante entomológico", dependiente del Ministerio de Ambiente, cuyas acciones apunten a que "la noticia sea el vector, y no el enfermo".

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