Al-Assad intensifica la represión en Siria

En el marco de la ofensiva militar para aplastar las protestas contra el gobierno sirio, tropas leales al régimen de Bashar al-Assad arrestaron a cientos de personas ayer y las confinaron en un estadio, después de allanar un distrito sunnita del asediado puerto de Latakia, denunciaron residentes locales.
Las fuerzas del presidente Al-Assad atacaron el Al-Raml al-Filistini (arena palestina), nombrado en honor a un campo de refugiados de la década de 1950, el fin de semana, en medio de una campaña armada contra los principales centros urbanos, que se intensificó desde el inicio del mes de Ramadán. Después del operativo, el régimen anunció la retirada del ejército del barrio de Al-Raml.

Las ofensivas en Latakia, Homs (centro) y en la capital, Damasco, dejaron un saldo de 10 civiles muertos, según el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Latakia tiene un significado especial para Al-Assad, perteneciente a la minoría alauita de Siria. El mandatario, de 45 años, autodeclarado defensor de la causa palestina, proviene de un pueblo en el Sudeste, donde está enterrado su padre. Su familia y amigos controlan la ciudad portuaria y sus finanzas.

"Los bombardeos y el sonido de ametralladoras de tanques se calmaron hoy [por ayer]. Se están llevando a cientos de personas en ómnibus desde Al-Raml. Son levantadas al azar en cualquier lugar de Latakia", dijo un residente.

"Se siguen desplegando tanques, ahora están en la calle principal", agregó la fuente, un estudiante universitario que no quiso ser identificado. Un diplomático en la capital sostuvo que los reportes sobre las condiciones de detención y las torturas son cada vez más alarmantes.

El observatorio para los derechos humanos de Siria, que citó a testigos en Latakia, dijo que alrededor de 700 efectivos de seguridad barrieron Al-Raml, "demoliendo hogares en el barrio con el pretexto de que no tenían permisos de construcción".

"Los estadios de la ciudad deportiva se están usando para alojar a refugiados y evitar que se vayan de Latakia, y como hemos visto en otras ciudades que fueron atacadas, como centro de detención", señaló el director del OSDH, Rami Abdelrahman.

En tanto, por primera vez desde que se iniciaron las movilizaciones contra el régimen, el comité central del gobernante partido Baath, que dirige Siria desde 1963, se reunió ayer con la presencia de Al-Assad, que dijo que "seguirá resistiendo".

La ofensiva contra las protestas ha desatado una fuerte condena desde el exterior. La Unión Europea, Estados Unidos y varios países árabes pidieron ayer la celebración de una sesión extraordinaria del Consejo de los Derechos Humanos de la ONU para analizar la situación en Siria, informaron fuentes diplomáticas.

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