El primer ministro ruso, Dmitri Medvedev, consideró que el presidente sirio Bashar al Assad tiene cada vez menos posibilidades de mantenerse en el poder. "Me parece que con cada día, cada semana y cada mes que pasa, las posibilidades de que se mantenga son cada vez menores", dijo Medvedev ayer en una entrevista televisiva con la cadena estadounidense CNN.
El primer ministro de Rusia, país aliado de Al Assad, aseguró que el presidente sirio cometió errores al retrasar las reformas políticas. "Tendría que haberlo hecho antes, para poner de su lado a la oposición moderada, que estaba dispuesta a sentarse a negociar", afirmó. "Fue una falla importante, quizás fatal", reflexionó. De todas maneras, Medvedev reiteró la posición de Moscú, que se opone a cualquier forma de intervención exterior en Siria.
Por otro lado, llegó ayer a Damasco, la capital siria, la representante de asuntos humanitarios de las Naciones Unidas, Valèrie Amos, que mantendrá conversaciones del más alto nivel sobre la crisis humanitaria que vive el país. La ONU estima que unos cuatro millones de sirios necesitan ayuda humanitaria urgente, la mitad de ellos en la propia Siria. La ONU y la Liga Árabe quieren llegar a un acuerdo sobre las medidas de ayuda necesarias en una conferencia que se celebrará el miércoles en Kuwait. «

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