Asistente social denuncia "discriminación ideológica"

Una asistente social denunció que es víctima de una "discriminación ideológica" en el Ministerio de Salud. La persecución, dijo, se inició porque gestionó el dictado de una Maestría en Salud Pública dictada por la Universidad Nacional de Córdoba, un posgrado de prestigio internacional. El Ministerio no apoyó esa maestría, decisión que rubricaron funcionarios que estaban cursando ese posgrado en Córdoba con gastos pagos por el Gobierno pampeano.
Ahora a la profesional involucrada la quieren sacar del Ministerio de Salud.

Elizabeth Mendicoa es licenciada en Trabajo Social. Le pone nombre y rostro a su denuncia. "Esto tiene que terminar. Si hay silencio se consolida la violencia institucional", afirma. Por eso recurre a la prensa para dar a conocer su historia, a la espera de una decisión del gobernador Oscar Jorge quien debe responder un recurso jerárquico presentado por la profesional para seguir en el área de Salud.

Mendicoa relata paso por paso su experiencia. Hasta el año 2008 revistó en la Subsecretaría de Política Social, a cargo de Pedro Freidemberger. "Estaba en el Programa de Familias de contención. Me enfermé en ese lugar. Este detrimento en la salud tenía que ver con las condiciones laborales y las situaciones institucionales. Comencé a presentar síntomas orgánicos y psicológicos", dijo.

Los riesgos eran graves: la neuróloga le dijo que podía sufrir una accidente cerebrovascular. Este antecedente Mendicoa lo menciona por una razón: para explicar su compromiso profesional. "En esa oportunidad, cuando pido mi traslado le mando una nota al subsecretario Freidemberger. Le adjunto los certificados y le hago notar las falencias del área. Le pregunta si en ese área se actuaba de acuerdo a la Convención de los Derechos del Niño, y la Ley 26.061 de Protección Integral de la Infancia", recuerda.

Corría el año 2008. En el año 2007, también se produjo el deterioro del Programa de Contención Familiar: se fueron dos asistentes sociales y quedaron sólo dos, entre ellos Mendicoa. "Había escasez de recursos: no había teléfono, no teníamos autos para visitas y las autoridades no tomaban una postura responsable", dice.

Ese proceso terminó en la enfermedad de Mendicoa y el pedido de traslado a Salud.

Traslado definitivo

En octubre de 2008 ya se incorpora a Salud y en febrero de 2009 se inicia el trámite administrativo para el traslado definitivo, iniciado por las autoridades de la entonces Subsecretaría de Salud.

Ni bien llegó advirtió que el centro sanitario no tenía asistente social, a pesar de que de allí dependen todas las postas y centros sanitarios de Santa Rosa, 12 en total. "El asistente social es clave para la Atención Primaria de la Salud", dijo la profesional.

Por eso, durante 2009 logró desarrollar programas de HIV, de Violencia, que no se estaban explotando. Pero Mendicoa cuenta qué sucedió con sus inquietudes. "Cuando llego a Salud empiezo a preocuparme por capacitarme. Me preinscribí en una Maestría en Córdoba. Pensaba que era una vez por mes, pero después confirmé que era dos veces al mes. No podía hacerlo porque con los gastos se me iba lo que cobro, 1.500 pesos. Entonces les mandé un mail diciendo que desistía", relató.

En abril, poco antes del inicio de las clases, la llaman desde la Universidad de Córdoba. No había recibido el correo del desistimiento. Ella comenta las dificultades para hacer la Maestría y a la tarde la llamaron para hacerle una propuesta: le dijeron que podían dictar la Maestría de Salud en La Pampa. Había que confirmar un cupo entre 35 y 55 alumnos.

A partir de allí se inicia la odisea de Elizabeth Mendicoa. "Tomé la propuesta con enorme entusiasmo. Era una posibilidad inigualable: que muchos profesionales del sistema de Salud puedan capacitarse", dijo.

Primero elevó una nota, el 20 de abril de 2009, con la propuesta para que la Subsecretaría de Salud realizara la Maestría y nos diera un cupo. "A partir de allí no recibí contestación, empecé a preguntar qué pasaba y me devuelven la nota con una línea: "No Autorizado". No había ninguna explicación de por qué no avanzaba", dijo.

"Cuando recibo esto no podía entender. Y yo pedí hablar con Recursos Humanos. Pero me dijeron que no me podían atender porque la decisión la tomó Jorge Jorja, el director de Posgrado", recordó. Jorge, reticente a atenderla, finalmente le dijo que traer la Maestría de Salud "es mucho trabajo...". Yo insistí. Me pareció rara la respuesta. Finalmente, me dijo que viéramos cuántos inscriptos o interesados había y que ‘veíamos’", dijo Mendicoa.

Por esa razón, el 15 de mayo de 2009 mandó un mail a todas las zonas Sanitarias para que los profesionales de toda la provincia puedan acceder a la Maestría.

La réplica a ese mail llegó a través de una nota de la Subsecretaría de Salud, 08/09, firmada por Raúl Álvarez. "Esa nota decía que la Maestría ‘no la avala ni auspicia la mencionada Maestría’. Además, en la misma nota decía que ‘impedía’ que el centro sanitario actuara como centro de inscripción. Parecía una nota de la Dictadura. En la nota me ordenaron que a la brevedad haga saber que a la Maestría no la auspiciaba", dijo Mendicoa.

A través de la misma vía, un mail, Mendicoa informó que la Subsecretaría no auspiciaba la Maestría. En ese mismo mail, detalló los objetivos de la Maestría. "Allí puse también que la Universidad de Córdoba es una de las universidades más antiguas y prestigiosas. Vienen profesionales desde otros países a estudiar esa Maestría. Es una escuela internacional de Salud Pública", dijo Elizabeth Mendicoa.

Un detalle: el funcionario firmante de la nota, Raúl Álvarez, estaba estudiando (al igual que otros funcionarios actuales de Salud) esa Maestría en la Universidad Nacional de Córdoba. Lo hacía con gastos pagos por parte del Gobierno de La Pampa.

La Maestría sigue

A pesar de la postura de la Subsecretaría de Salud, Mendicoa siguió en la coordinación de la Maestría en Salud. Desde agosto de 2009 se dicta en la Fundación OSDE. "Nos pusieron trabas. Mandaron dos notas a todos los centros de salud y hospitales diciendo que no la auspiciaban ni avalaban y en una misma condicionaban la asistencia. Muchos profesionales que tenían miedo de perder las guardias y directores renunciaron al ver la señal que bajaba", dijo Mendicoa.

El 15 de enero de 2010, a través de una resolución, le rechazan el traslado definitivo a Salud. Lo firman los ministros Luis Ordóñez (Salud) y Gustavo Fernández Mendía (Bienestar Social).

"En la resolución dicen que desaparecieron las causales originales. Es decir, mi enfermedad y la necesidad de mi trabajo. Se desconoce lo que dijeron los directores, por eso es una resolución arbitraria", dijo Mendicoa.

En el expediente administrativo dijo que "hay violación de la Ley 26.481 de Protección de la Mujer: doble discriminación por las condiciones salariales, laborales y materiales (cobra 1.500 pesos cuando otros profesionales rondan los 5.000 pesos) y de la discriminación ideológica. El expediente demuestra que en un momento soy requerida como full time y después ya no soy necesaria", dijo la profesional.

Además, hay una nota de los compañeros del centro sanitario, con más de 50 firmas en el que rechazan el traslado. La Asociación de Profesionales del Molas también repudió la medida.

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