Ángel David Zárate estaba trabajando como sereno en una obra en construcción en esa localidad chacarera. Tenía una hija de 1 año.
Durante la madrugada de ayer, un joven de 21 años identificado como Ángel David Zárate, fue ultimado de una puñalada en el corazón mientras desempeñaba su trabajo como sereno en una obra en construcción ubicada en el barrio 140 Viviendas de El Bañado, en el departamento Valle Viejo. Por el sangriento hecho, dos hermanos de apellido Murúa fueron detenidos.
Según se desprende de la investigación, la historia de sangre se habría iniciado alrededor de las 21, cuando Zárate y su esposa, Virginia Silva, con quien tenía un hijo de 1 año, habrían finalizado de ver el partido de Vélez-River. En ese momento decidieron ir a al almacén para comprar algo. Cuando regresaron se dieron con que la puerta de la vivienda estaba abierta y faltaba el televisor. Vecinos del lugar les dijeron que los hermanos Murúa, quienes son conocidos en el barrio por protagonizar hechos delictivos, habían sido los autores.
Sin dudarlo, Zárate, junto a su padre y un primo habrían ido a la casa de Murúa para reclamarle. En el lugar habrían golpeado a Maximiliano Murúa (19) y también a su hermano Enzo, ya que ambos negaron el hecho.
Posteriormente se habrían dirigido a la comisaría de Villa Dolores, donde no pudieron radicar la denuncia por lo sucedido debido a que les dijeron que tenían que hacerlo en la Unidad Judicial 10, recién en horas de la mañana.
Aún con la bronca por el elemento sustraído, Zárate se habría ido a su trabajo que desempeña en una obra en construcción ubicada a unos 100 metros de su vivienda. Mientras cuidaba el lugar, los hermanos Murúa, enojados por la golpiza que les propinaron comenzaron a buscarlo. Así, alrededor de las 3 de la madrugada se dirigieron primero a la casa de Zárate, en donde amenazaron a la familia y lanzaron piedras, y luego lo buscaron en la obra.
Al lugar solo habría ingresado Maximiliano, quien tras increpar a Zárate le asestó tres puñaladas con un cuchillo de cocina de 30 centímetros de largo. El primer puntazo habría sido en la espalda, el segundo en el cuello y el tercero y mortal en el corazón. La muerte, según habría determinado la autopsia, habría sido casi instantánea. Es por esto que cuando sus padres llegaron hallaron al joven tendido y bañado en sangre, luego cuando llegó la ambulancia los médicos corroboraron que ya había fallecido.
Dolor de la familia
En diálogo con EL ANCASTI, Silvia Soria, la mamá del joven fallecido, culpó a la policía por lo sucedido.
"Ellos deberían haber tomado la denuncia”, dijo. En medio del dolor y mientras esperaba que le realicen la autopsia a su hija, Soria reclamó también el tiempo en que su hijo estuvo "tirado” esperando a que lleguen los peritos. "Estaba calentito, los de la ambulancia no hicieron nada”, dijo sin poder creer aún lo que sucedió.
En esa espera, Soria estaba acompañada por su marido, Luis Zárate, y por primos y otros familiares que lloraban la muerte de Ángel. Todos protestaron por la demora y hasta pidieron que no realicen la autopsia mientras mostraban su bronca cuando el médico de policía les dijo que el resultado les serviría para encarcelar al asesino.
"En qué nos beneficia que esté preso. Dígame qué le digo a esa mujer que quedó sola para cuidar a su hijo”, dijo uno de los tíos con dolor.
Por su parte, y en declaraciones a la prensa, Silva, la esposa de la víctima, aseguró que ahora debía irse del lugar, ya que los Murúa la habrían amenazado y ella no quería perder a sus hijos.
En el lugar trabajó personal de la División de Homicidios de la Policía, la Brigada de Investigaciones y la Unidad Fiscal de Delitos Especiales.
Los hermanos Murúa fueron detenidos a las pocas horas de hecho. Según se pudo saber, Maximiliano, quien estaba en casa de un amigo, tenía aún manchas de sangre en su ropa y el cuchillo habría tenido sus huellas. Ambos podrían ser indagados en las próximas horas.
Comentá la nota