La directora nacional de Salud Mental y Adicciones, María Matilde Massa, estuvo en nuestra ciudad y opinó que hay que fortalecer el primer nivel de atención para estas patologías. Afirmó que la red sanitaria está “desarticulada”.
La directora de Salud Mental y Adicciones del Ministerio de Salud de la Nación, la psicóloga María Matilde Massa, estuvo acompañada por Carolina Lablunda, del Centro de Referencia local del Ministerio de Desarrollo de la Nación; Jaquelina Riquelme, coordinadora regional de Salud Mental; la doctora María Ester Belotti, en representación de Región Sanitaria III, y la licenciada Cristina Tejo, directora asociada del Hospital Interzonal General de Agudos.
La actividad, a la que concurrieron muchos agentes de la región, estuvo enmarcada por la nueva Ley de Salud Mental, y su aplicación en el territorio, impulsada por la mencionada Dirección Nacional de Salud Mental y Adicciones.
“Venimos a intercambiar experiencias y a armar una red para el tratamiento de la salud mental de la población. La red siempre existe, lo que pasa es que está desarticulada. A través de la nueva ley queremos fortificar lo que existe, hacer nacer lo que no está y pulir lo que está”, dijo la psicóloga Massa en conferencia de prensa.
En cuanto a lo que falta para armar dicha red, señaló: “Nuestro país es muy amplio, no podemos decir lo que falta es tal cosa pero sí vemos que es necesario poner más énfasis en la atención primaria de la salud mental, en eso estamos abocados a través de un programa nacional denominado ‘Médicos comunitarios’. Muchos tienen el prejuicio de que el loco es peligroso, y se sienten que no están preparados, por eso lo vamos a preparar, vamos a demostrarle que no es peligroso, que hay que saber tratarlos, que todos nos podemos hacer cargo. Cada territorio tiene su peculiaridad”.
La ley de Salud Mental
“La vigencia de la ley nacional de Salud Mental es plena, basada en derechos humanos, y estamos llevando adelante su aplicación – explicó-. Es un proceso largo, porque es un cambio cultural, y los cambios culturales no se hacen mágicamente. Las autoridades de los hospitales, por ejemplo, tienen que aceptar que este es el modelo, porque si le armamos un servicio de salud mental que es ‘el peor de todos’, porque está atrás, con mala asistencia, sin ilumnación suficiente, al que el médico va poco y nada. No sirve eso, queremos otro modelo. Que en el hospital general entiendan que no existe salud sin salud mental”.
“Hay más patologías”
Consultada sobre si existen actualmente más enfermos mentales que antes, la psicóloga respondió: “Hay más patologías. Algo de la estigmatización se perdió entonces, se deriva más, entonces aparecen más patologías que antes estaban tapadas. Hay muchas cosas de abuso, que siempre existieron, ahora se destapan. Entonces no sería muy serio decir que hay más, lo que creo es que se ven más”.
“Hay cambios en esas patologías, como los trastornos tienen que ver con la sociedad donde vivimos, si la sociedad se modificó, el trastorno también. Hoy ver una histérica de Freud, no se da, si hay histeria, aparecen las crisis de pánico, que tiene que ver con la cuestión social”, señaló.
La locura…
Sobre si la locura tiene cura, la especialista fue tajante: “Sin ninguna duda. Pero hay que ver qué ‘locura’. Uno puede ser crónico, hay trastornos severos que son crónicos, pero eso no quiere decir que la persona no pueda establecer una vida social si sigue un tratamiento. Puedo ser esquizofrénica y estar acá. En la medicación está la cronicidad, lo mismo que con otras enfermedades no mentales, como por ejemplo el hipertenso. Es decir, tenemos un montón de elementos que pueden hacer que este individuo sea uno más de la sociedad”.
En cuanto al control a las instituciones que tratan la salud mental, como es el Hospital Interzonal General de Agudos de Junín, u otras instituciones privadas, que en algunos casos pueden presentar deficiencias, afirmó: “Hay este tipo de instituciones, estamos al final del proceso de la reglamentación de la ley de salud mental, y cuando se termine habrá un organismo que podrá fiscalizarlas. En este momento, la directora de Salud Mental no tiene el poder de fiscalización porque el Ministerio de Salud de la Nación el poder que tiene es de rectoría y habilita los lugares, pero no controla el tratamiento a los pacientes. Esto se hará cuando se cree el organismo fiscalizador, estaremos nosotros ahí, sin lugar a dudas. De todas formas hay alguien que tiene un poder que ya está dado, pero que no lo asume, que es la comunidad. La comunidad organizada tiene mucho más poder que cualquier organismo que nosotros creemos desde Nación, ¿por qué? Porque ustedes lo saben, y no hablo de toma, ni nada parecido, sino de comunidad organizada que conozca sus derechos”.
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