Aseguran que Pilar es el municipio de la provincia más afectado por el robo de caballos

Aseguran que Pilar es el municipio de la provincia más afectado por el robo de caballos
El distrito se encuentra entre los municipios más perjudicados por esta problemática. Denuncian que los animales terminan en mataderos. Solo se recupera 1 de cada 10.

El robo de caballos en campos o en casas parece ser una problemática que las comisarías locales no logran controlar; y el partido de Pilar se encuentra entre los más perjudicados de la Provincia de Buenos Aires por el cuatrerismo.

Según la red "Caballos Robados en Argentina", que utiliza Facebook para publicar fotos de caballos robados y compartir datos útiles con el objetivo de armar un registro nacional y ayudar a los damnificados; Pilar encabeza el ranking de municipios con más robos.

Aunque aclaran que no todos los casos llegan a su página y que “mucha gente ni siquiera hace las denuncias en las comisarías en caso de robo, así que los datos oficiales probablemente también subestimen la magnitud de la problemática”.

Durante el año 2013, Caballos Robados en Argentina registró un total de 22 hechos delictivos en el distrito, donde fueron robados un total de 34 caballos.

“La modalidad delictiva preponderante es el robo de pocos caballos -entre 1 y 2 caballos por atraco- (…) El robo más grande fue de 4 caballos en 2013 y en lo que va de 2014 ya contamos con un robo de 5 caballos de un mismo campo”, detallaron.

En el mismo período, se registró en la provincia un total de 176 casos en los que fueron robados 308 caballos.

Los 22 ocurridos en Pilar representan el 12% del total de robos de la provincia, y posicionan al distrito como la zona con mayor número de robos de toda la provincia seguido por Moreno, La Plata y Luján.

“Nosotros no contamos con datos de pérdidas económicas porque la mayor parte de la gente que publica en nuestra página quiere recuperar sus caballos por el valor afectivo que les tiene, no por su valor económico. Sin embargo los caballos robados en el partido de Pilar están entre los de mayor valor económico en la provincia dada la alta concentración en la zona de caballos de raza y poleros. Por lo tanto podríamos arriesgar que es uno de los partidos donde se dan las mayores pérdidas económicas también”, explican.

Sin marcas

“De los 34 caballos robados en 2013, 23 son machos y 11 yeguas. Un dato para destacar es que tan solo 6 de esos caballos tenían marca a fuego, a pesar de que marcarlos era obligatorio por ley hasta que la marca fuera reemplazada por el chip en la provincia de Buenos Aires en el año 2012. Debemos resaltar que de todos los caballos robados en la provincia solo 1 tenía chip a pesar de ser obligatorio por ley para toda la provincia”, analizan.

Recuperos

El año pasado, según la red de Caballos Robados, se recuperaron un total 29 animales en la provincia de Buenos Aires. En el 35% de los casos (10 de un total de 29) los hechos fueron esclarecidos por la policía. Además 7 caballos (24%) fueron encontrados deambulando solos en la vía pública y fueron restituidos a sus propietarios por los vecinos que los resguardaron.

Por otro lado, 6 caballos (20%) fueron recuperados por sus propios dueños “quienes en general salen a buscarlos en paralelo a la investigación policial”. Por último, 4 caballos lograron escaparse de sus captores y encontraron el camino de regreso a sus hogares.

En Pilar en el año 2013 se lograron recuperar 5 caballos, es decir una tasa de recuperación de caballos robados del 13%, aproximadamente uno de cada 10 caballos robados fueron recuperados.

“En todos los casos la recuperación de los caballos fue con intervención de la policía rural de la zona, Jefatura Zonal Conurbano Norte. Los caballos recuperados fueron hallados en Pilar (2 caballos), Luján (2 caballos) y Moreno (1 caballo)”, detalla el informe.

Sin prevención

“El robo de caballos en la zona (y en la provincia en general) se ve altamente favorecido por la falta de prevención y falta de controles por parte de los municipios y las comisarías”, denuncian desde la red, desde donde detallaron que: “Los cuatreros pueden viajar tanto a pie como en tráiler sin ser parados por nadie en todo el trayecto. Si bien en general se trasladan de noche también es muy fácil viajar con caballos a plena luz del día sin documentación”.

Además, sostiene que muchos de los caballos robados terminan en frigoríficos. “La falta de controles en el ingreso de caballos es un insulto para los propietarios de caballos y podría encuadrarse como estafa para los clientes (países extranjeros) que terminan consumiendo carne equina de procedencia ilícita y sin controles bromatológicos adecuados”, agregan.

Aclaran que “otro agravante es que tanto las comisarías como los fiscales suelen desechar los casos aduciendo estar ocupados con otros más importantes”.

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