María del Carmen Martín, pediatra del centro de salud de Batán, se refirió en Radio Brisas al caso de Néstor, un niño de 13 años del barrio Hipódromo, que no puede asistir a la escuela por los daños sufridos en la fumigación, ya que vive a 50 metros de un campo donde se cultiva soja. “Es un caso que se toma como ejemplo para certificar que las fumigaciones hace mucho daño”, dijo.
“Lo cierto es que estando sometido a la contaminación del aire por la fumigación estos tipos de casos empeoran. Si bien no tenemos todavía una estadística en el partido de General Pueyrredon, sabemos que estar expuesto a estos venenos ingresan al organismo y hacen reacción de distintas maneras”, explicó.
Además, precisó que “está demostrado que en Argentina hay pueblos en los cuales se dieron abortos espontáneos por madres que estuvieron expuestas a fumigaciones e incluso se pueden generar mal formaciones congénitas”.
“Lo primero que tenemos que hacer es tomar conciencia de que este problema existe, que apareció en un principio en pueblos pequeños. A partir de ahí se empezaron a conectar los distintos casos y vieron que lo que tenían en común era la cantidad de campos sembrados en las cercanías a estos pueblos. Hoy en el país tenemos las tres cuartas partes de los campos sembrados con soja y todos son tratados con grandes cantidades de agroquímicos que al final de cuentas matan seres vivos, y nosotros también estamos en este rango”, expresó.
Por último, dejó claro que “hace falta que el Estado se ponga a trabajar para cuidar nuestra salud y se regula adecuadamente el uso de agroquímicos”.
Comentá la nota