Pese a las trabas que hay en el Congreso para aprobar el presupuesto, desde Neuquén confían en la decisión política del gobierno nacional para que avance el proyecto sobre el río Neuquén.
El funcionario aseguró que en el peor escenario la obra podría ser postergada para su aprobación el año que viene, aunque se mostró confiado en que finalmente avance el proyecto del complejo hidroeléctrico que regulará el río Neuquén.
“Si en el 2010 fue aprobado la construcción de obras hidroeléctricas, entre la que estaba Chihuido, lo que nos puede ocurrir como peor elemento es que se prorrogue el 2010. Por lo tanto obtendríamos la misma prerrogativa del 2010 para el 2011”, indicó Sapag durante una conferencia de prensa que ofreció en el aeropuerto de Neuquén, antes de partir con destino a Brasil.
En ese país participará de un simposio de cuencas en las que se analizará la experiencia neuquina y aprovechará la oportunidad para entrevistarse con directivos de la empresa OAS, una de las firmas preadjudicadas para plasmar el proyecto.
Sapag dijo que pese a que Brasil se encuentra en plena transición de gobierno (con la salida de Lula da Silva y el ingreso de Dilma Roussef) espera “un esfuerzo” para que se pueda aprobar el crédito ofrecido por el Banco Nacional de Brasil (BNDES) para financiar la obra.
El funcionario aseguró además que en su estadía en tierras brasileñas espera visitar algunos proveedores que se ofrecieron para la construcción de la presa.
“Esta es una decisión política que está en manos, pura y exclusivamente de Nación, la cual estamos esperando que se defina en los próximos días”, indicó Sapag.


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