Es en los últimos seis años, según la consultora Abeceb. Los santafesinos opinaron y coincidieron en que cada vez rinde menos. Además consideraron que los salarios van por detrás de la inflación.
La inflación es tema de debate en todos lados. El billete de 100 pesos, que antes permitía hacer una provista interesante en el supermercado, hoy ya no rinde lo mismo. Incluso distintos estudios privados aseguran que desde 2006 a 2012 el papel moneda con la cara de Julio Roca perdió un 70 por ciento de su valor.
En un rápido recorrido por las calles de la ciudad, Diario UNO consultó a los santafesinos acerca de cómo veían involución del valor de ese billete y todos coincidieron en que su depreciación fue notoria en los últimos años.
Algunos ciudadanos se remontaron a la época del 1 a 1 con el dólar y pusieron el ejemplo de la pérdida de valor con esa moneda. Otros hicieron referencia concreta al escaso valor que tiene respecto a los productos alimenticios o de consumo diario para una familia. Una vez que se cambia el billete es muy difícil que haya un vuelto que supere los 50 pesos.
Por otra parte, la mayoría coincide en que los incrementos salariales otorgados desde la salida de la convertibilidad no alcanzaron a cubrir el nivel inflacionario. Sin embargo, en este punto es muy difícil generalizar. Algunos sectores tuvieron una gran recuperación mientras que otros consiguieron aumentos más moderados.
Uno de los inconvenientes es que las mediciones del Indec perdieron credibilidad desde su intervención y lo cierto es que en los últimos años el alza de los precios no dio tregua. En sus más de ocho años al frente del país, el Gobierno Nacional se ha encargado de negar sistemáticamente la creciente inflación que atraviesa a los diversos sectores sociales perjudicando a los más empobrecidos.
El valor de los 100 pesos refleja este proceso inflacionario. En promedio, entre 1992 y 2012 perdió el 80 por ciento de su capacidad de compra. Asimismo esos preciados 100 pesos equivalían a 100 dólares. Hoy se pueden comprar apenas unos veinte billetes estadounidenses.
Según un cálculo de la consultora Abeceb, tomando en cuenta la evolución de la inflación en los últimos años, “para adquirir aquello que hoy se compra por 100 pesos, sólo se necesitaban 31,50 pesos” hace seis años, señalaron.
Hace dos décadas, cuando se emitieron los primeros ejemplares, con un billete de 100 o su equivalente en dólares debido a la convertibilidad, los argentinos podían comprar 20 kilos de asado o 100 litros de leche en sachet, por ejemplo. Y con un poco más, hasta un pequeño electrodoméstico. Por entonces, el salario medio industrial rondaba los 500 pesos.
El incremento de precios obligó al Banco Central a emitir más billetes. Hoy, aquéllos de más alta denominación representan el 54 por ciento del dinero circulante, cuando en 2003 eran el 28 por ciento y en épocas de la convertibilidad, sumaban apenas el 20 por ciento.
Otro dato ilustra la proliferación del rostro de Roca en el dinero. Hasta hace una década, uno de cada cuatro billetes de los que había en los cajeros automáticos era de 100 pesos. Hoy tres de cada cuatro corresponden a esa denominación.
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