“En este tiempo el ambiente en Jáuregui y sus alrededores ha cambiado sustancialmente”, explicaron a través de un comunicado. Criticaron las condiciones impuestas por la empresa para volver a producir y piden “buscar una solución que privilegie el ambiente sano y saludable que hemos vivido durante los meses que esta industria ha estado parada”.
En tan sentido, remarcaron que los operarios han sido suspendidos y en esta última etapa (agosto y septiembre) han percibido su salario a cuentagotas. "El gobierno nacional ha salido al auxilio nuevamente extendiendo el plan REPRO mientras que Atilio D´Apolito - propietario de la empresa - se ha desentendido completamente de la situación de 500 familias que hoy se encuentran en un estado de total incertidumbre".
Además, volvieron a ratificar su apoyo a la toma de la planta que lleva dos meses en reclamo de las fuentes laborales. "Lo hemos hecho porque sostenemos que la solución al problema de la contaminación no pasa por dejar a 500 operarios sin su trabajo y porque además, esos trabajadores son nuestros vecinos. Ellos han sufrido el mismo desprecio por parte del empresario italiano que nosotros cuando hemos reclamado por un ambiente sano".
La Asamblea también mostró su indignación por las condiciones que le puso la empresa al Estado para retomar su producción: "Créditos blandos y subsidios por 18 millones de dólares; 3 años de plan REPRO; autorización para el horno de secado de barros y habilitación de las cavas que están en el barrio San Pedro para el depósito de los mismos; inicio de la producción con la mitad del personal y compromiso por parte de los gremios de no realizar ningún reclamo durante 3 años".
"Esta imposiciones del empresario italiano no solo resultan una amenaza intolerable (si no le dan lo que pide "avisa" que decretara la quiebra de la empresa), un nuevo maltrato a los trabajadores y un agravamiento de las condiciones ambientales de nuestro partido sino que además, constituyen una ultraje a la soberanía de nuestro país", puntualizaron.
En el comunicado también reflejaron la anterior postura gubernamental que "siempre se nos ha dicho que no había dinero disponible para una relocalización y reconversión de la curtiembre, ahora se evalúa en una próxima reunión que se llevará a cabo el 12 de octubre en el Ministerio de Trabajo, ver cuántas de las exigencias de este sinvergüenza se van a cumplir".
Y elevan una propuesta: "En lugar de financiar otra vez el desprecio de un empresario italiano hacia nuestra comunidad, ¿por qué no destinar ese monto de dinero a los trabajadores y crear una industria que sea sustentable ambientalmente, y que podría ser organizada mediante una cooperativa de trabajadores o una gestión estatal? Esta salida contará con el apoyo de toda la comunidad, será beneficiosa para todos y pondrá fin a este largo conflicto".
"Conocemos a los trabajadores que están en la fábrica, sabemos de su conocimiento, su probada experiencia y su responsabilidad con nuestra comunidad. ¿Por qué no darles una oportunidad a ellos que son nuestros vecinos y quienes ven peligrar sus fuentes de trabajo? ¿Por qué no buscar una solución que privilegie el ambiente sano y saludable que hemos vivido durante los meses que esta industria ha estado parada?".
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