Habrá inspecciones oculares en el lavadero de la avenida Uruguay y en la casa de la víctima. Hoy declararon los policías que estuvieron en el lugar el día del hecho y los que trasladaron a Fanny Martín. También un amigo y la novia de Jamad, que declarará mañana.
Este lunes se escucharon los últimos testimonios de testigos en el juicio por el violento asalto a Hilda Palacios de Corredera, ocurrido el 28 de octubre del año pasado. El tribunal, integrado por los jueces Carlos Mattei, Daniel Ralli y Florencia Maza, dispuso que el próximo jueves desde las 16:30 horas se lean los alegatos de las partes.
Previamente, durante la jornada de mañana, se realizarán dos inspecciones oculares. Una será en el lavadero de José María Jamad, uno de los acusados, ubicado sobre la Avenida Uruguay. El otroLa otra, en el lugar del hecho: la casa de la calle Perú 936 que la víctima ocupaba hasta ese momento.
Hoy declararon seis policías que participaron de distintas diligencias dentro del expediente, la madrastra de Claudio Aguirre, y la novia y un amigo de José María Jamad.
Jamad y Aguirre están acusados junto a Fanny Martín y Carlos Daniel Flores. Las defensa las ejercen los abogados Omar Gebruers, Juan Carlos de la Vega, Gastón Gómez y Armando Agüero.
En primer término declararon los policías Diego López, Pablo Barrios, Enrique Viale y Facundo Mario. Todos cumplieron distintas diligencias en la vivienda de Corredera el día del hecho: los tres primeros como personal de la Seccional Tercera y el último levantando rastros para la División Criminalística. No aportaron demasiado más allá de lo que ya figura en el expediente.
Luego fue el turno de Daniela González, la pareja del padre de Aguirre. Su declaración fue pedida por el abogado De la Vega, buscando dejamostrar que una campera que le secuestraron a su acusado y que se sospecha se podría haber llevado de la casa de la víctima, era en realidad de la madre de González. "Yo se la regalé", dijo la mujer.
Después fue el turno de otros dos policías, Guillermo Olguín y Carolina Iturrioz. Ambos cumplen funciones en la Brigada de Investigaciones y fueron quienes acompañaron al jefe de esa repartición, Marcelo Calderón, a buscar a Fanny Martín el día que quedó detenida. Ambos coincidieron en que la fueron a citar a su casa sin orden de detención, aunque remarcaron que se trató de una "citación o invitación verbal" y que es algo que se hace habitualmente.
Según Iturrioz, la joven confesó tener vinculación con el hecho cuando iban en el auto rumbo a la Brigada. Dijo que habían ido a la casa de Corredera con Jamad, Aguirre y otro muchacho al que no conocía. Y que les pidió que llamaran al padre de su hija para que la fuera a retirar. Y remarcó que Martín "fue demorada, toda persona que nos acompaña está demorada". Y que en todo momento decía que "quería declarar", algo que hizo más tarde ante el fiscal de turno.
Los testigos que eligió Jamad para aportar una coartada respecto a que no estuvo en el lugar del hecho no lo ayudaron demasiado: se contradijeron poniéndolo a la misma hora en dos lugares diferentes.
Primero testificó su novia, Camila Haas. Dijo que el 28 de octubre a la 1 de la madrugada se fue a dormir con su pareja a la casa de él, donde está el lavadero en la Avenida Uruguay. Y que se fue a las 11.30 de la mañana.
Pero Hugo Gil, quien dijo ser "amigo desde la infancia" de Jamad, dijo que habían estado entre las 20.30 del domingo y las 3 de la madrugada del lunes en su quinta de Toay comiendo un asado. "El después se fue con dos chicas en taxi, a un after. Yo me quedé porque no quería manejar", detalló. Lo volvió a ver a las 16.30, aproximadamente, cuando le llevó su auto al lavadero.
Finalmente, y a pedido de la defensa de Jamad (Gómez y Agüero), el tribunal estableció que mañana a las 9.30 se hará la inspección ocular en el lavadero, para visualizar los lugares donde fue secuestrado parte del botín.
Luego, a las 10.30, irán a la casa de la calle Perú donde ocurrió el hecho. La víctima vivió allí toda su vida pero ahora la casa está alquilada: después del violento asalto, no quiso quedarse más.
Tras esas diligencias, volveran a la Ciudad Judicial para que Jamad declare y dé su versión de los hechos. Los otros acusados también tendrán la posibilidad de hablar, aunque todavía no la han expresado. Y así se pasará a un cuarto intermedio hasta el jueves a las 16.30, cuando se den a conocer los alegatos.

Comentá la nota