Después de reducir a la guardia de seguridad, dos delincuentes fuertemente armados asaltaron ayer la sucursal Martínez de una empresa de medicina prepaga y, tras golpear y maniatar con precintos a siete personas y encerrarlos en el subsuelo, se dieron a la fuga con 30 mil pesos.
El personal le informó que hasta las 9 el local no se comenzaría con la atención al público, por lo que se retiró sin levantar sospechas.
Minutos más tarde, otro hombre se acercó a la puerta con el mismo sobre dando esta vez el nombre de pila de la encargada. Ante el nuevo pedido, el vigilador abrió el vidrio para recibir el sobre y sorpresivamente fue encañonado por el delincuente quien lo obligó a ingresar y redujo a todos los presentes, en total siete empleados, incluido el personal de limpieza y el de seguridad.
Inmediatamente, después reapareció el primer hombre que había llegado al lugar y entre los dos ataron a todos los empleados llevándolos hasta el subsuelo "entre golpes y amenazas", dijeron las fuentes. Luego de apoderarse del dinero existente en caja de seguridad, unos 30 mil pesos, se alejaron del lugar. Recién cuando el vigilador logró recuperarse y se desató por sus propios medios, solicitó la presencia policial.
Si bien ninguna persona resulto lesionada a raíz del hecho, fuentes de la empresa reconocieron que vivieron "momentos muy difíciles y que varios empleados quedaron en estado de shock".
Swiss Medical informó que por "razones operativas", la sucursal no abrió en el día de la fecha.
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