ARTUSI: "NO PUEDE HABER PARTIDOS QUE SURGAN DE LA NOCHE A LA MAÑANA Y QUE NO SE SEPA SU RAZON DE SER"

El presidente de la bancada de la UCR en la Cámara de Diputados de la Provincia, José Artusi, adelantó algunos aspectos del proyecto de reforma política que el radicalismo impulsará y con el cual buscará establecer partidos "fuertes y permanentes" para evitar que surjan algunos "de la noche a la mañana" • El legislador también criticó los personalismos y puso en tela de juicio la figura del actual vicepresidente Julio Cobos
La oficina que le tocó en suerte a Artusi, presidente de la bancada radical merced a un sistema de rotación que consintieron a comienzos del mandato, no está en Casa de Gobierno, sino en la planta alta de un negocio ubicado en calle Colón, a unas cuadras de la sede gubernamental. Allí recibió el jueves pasado a APF para hablar del año legislativo que arrancó una semana atrás con el mensaje del gobernador Sergio Urribarri a la Legislatura.

El legislador, oriundo de Concepción del Uruguay y aficionado al periodismo (es el creador del sitio web ‘Los principios on line’), conduce el bloque de seis representantes con que cuenta el radicalismo en Diputados, y que integran además Jaime Benedetti; Marcelo López; José Miser; Mirta Alderete (reemplazó al fallecido Domingo Pando) y Oscar Cardozo.

–– Si tuviera que resaltar algunos temas dentro de la agenda actual de la Legislatura ¿sobre cuáles pondría el acento?

–– La agenda no la imponemos nosotros, pero va a estar marcada por la continuidad del proceso de reglamentación de los nuevos institutos y derechos consagrados en la Constitución provincial.

La Cámara de Diputados ha avanzado más que el Senado, pero en algunos casos quizá la actitud de los senadores nos permita rediscutir o debatir de nuevo temas que creíamos que podían estar cerrados, como por ejemplo la ley de Comunas. Nosotros en su momento criticamos fuertemente el proyecto del bloque oficialista, porque entendíamos que no receptaba, en definitiva, el espíritu que los convencionales constituyentes quisieron plasmar con una reforma profunda de la vida institucional de las Juntas de Gobierno.

Ahora vemos que en el Senado hay otro proyecto (presentado por los justicialistas César Melchiori – Islas – y Hernán Vittulo – Gualeguay – ) que amerita una discusión conjunta y nos parece una cuestión interesante.

–– ¿Van a aportar a ese debate?

–– Vamos a aportar a esa discusión. Si bien nosotros no presentamos un proyecto alternativo (al del peronismo que se aprobó en Diputados), al contenido de esa iniciativa que teníamos en carpeta y lo estábamos elaborando, lo transformamos en un dictamen de minoría. Allí está plasmada una posición que nos parece interesante, una propuesta superadora del radicalismo para mejorar la calidad de la vida institucional de aquellos ciudadanos entrerrianos que viven en centros rurales de población

–– ¿Cómo se conjugan estos dos momentos: el de la premura para que los institutos y derechos de la nueva Constitución estén rápidamente reglamentados y el de darle el tiempo y la maduración necesaria a la discusión para agotar el debate?

–– Es una tensión que no se resuelve con facilidad, pero amerita un trabajo muy intenso de ambas Cámaras, una coordinación, si es posible, entre Diputados y Senadores, coordinación que por lo general es dificilísimo establecer, más allá de que las dos tienen una marcada, por no decir marcadísima, supremacía numérica del Justicialismo. Esto no ha servido en este período para que haya una buena comunicación. Este es un desafío pendiente. Debería haber incluso un mecanismo institucional, para articular mejor, porque ha veces las diferencias surgen por no dialogar.

Por otro lado, un fuerte proceso de participación ciudadana más allá de que todavía no estén, precisamente, plasmados algunos institutos (constitucionales) que la permiten.

En este sentido, rescato el trabajo que se ha hecho en la comisión del Código Ambiental: no teníamos obligación de salir a recorrer toda la provincia a realizar estos foros, que tampoco son audiencias públicas, que son procesos formalizados y regulados.

Esperemos que pronto esté la ley y que pueda aplicarse, porque es un instrumento (la audiencia pública) muy interesante que combina la democracia participativa con los mecanismos representativos que nunca tenemos que dejar de lado.

–– ¿Cómo se hace para, no solo no teniendo la mayoría en la Legislatura, sino, producto de los resultados de las elecciones del 2007, una primera minoría un tanto acotada, para forzar o para influir en la agenda?

–– Forzar es una posibilidad que nos está vedada casi en lo absoluto. Nosotros no tenemos ni siquiera la posibilidad de incidir en la formación de mayorías calificadas, como los dos tercios, que son necesarios para algunos trámites parlamentarios.

Diría que casi nuestra única arma es tratar de dialogar, de convencer y, dicho en el buen sentido de la palabra, ejercer una presión social a través de la opinión pública y de los medios de comunicación y de acoplar nuestro accionar político con la demanda de sectores sociales que pugnan para que ciertos temas estén presentes en la agenda parlamentaria.

En eso, quizá, tengamos alguna asignatura pendiente. Estos últimos días, he mencionado en algunos medios temas que vamos a tratar de que la sociedad los debata.

Hay otros que en estos días nos están ocupando: la reforma política, todo lo que tiene que ver con el funcionamiento de los partidos, sus mecanismos de de selección de candidatos, etc. y la ley orgánica de municipios, que va a regir para las localidades de menos de 10 mil habitantes o para los que tengan más y se demoren en darse su carta orgánica.

–– ¿Van a presentar una iniciativa?

–– Sí. Tuvimos una reunión de bloque para avanzar en esto. El martes lo comuniqué formalmente al partido para que se dé algún mecanismo interno de aporte, incluso articulando con los ex – convencionales constituyentes que tienen una gran experiencia y que participaron en la redacción del Artículo 29 (de la Constitución provincial, donde se regula la vida de los partidos)

––Hay una coincidencia casi generalizada, incluso en el oficialismo, de que hay que dejar de lado la ‘ley Castrillón’. Hasta el diputado Eduardo Jourdán (Peronismo Federal) introdujo una iniciativa buscando su derogación lisa y llana.

–– Hay un proyecto de nuestro bloque también

–– ¿Qué puntos clave tiene que tener la nueva norma que la reemplace?

–– Creemos que debe inspirarse fuertemente, en la letra y el espíritu, en el Artículo 29, que jerarquiza a los partidos políticos. Deben ser la base, el sustento del sistema representativo, deben garantizar los principios que la Constitución establece, como la democracia interna y la representación de la minoría.

Debe haber alguna exigencia en la formación de cuadros militantes y dirigentes. Y creo que debemos abandonar la idea de internas abiertas y ese tipo de cosas, para jerarquizar a los partidos y darles a éstos y a sus afiliados, para valorar esta condición, la posibilidad de que cada uno dirima sus propios candidatos, más allá de que exista luego la posibilidad de formación de frentes o acuerdos electorales, que tendrán a su vez que tener sus propios mecanismos, los más democráticos posibles.

–– Hace unos años, se pensó que las internas abiertas iban a transparentar a los partidos. Raúl Alfonsín fue uno de los pocos que se opuso, diciendo que con este sistema iba a terminar decidiendo la vida interna del radicalismo el Centro Gallego o cualquier otro, menos los radicales.

–– Sin embargo, los radicales en un Congreso avalamos las internas abiertas. Creo que fracasó. Tal vez nos equivocamos en aquel momento.

La ‘ley Castrillón’ permite que un afiliado de un partido puede votar en la elección interna de otro. Eso es un verdadero disparate. Yo vi en un comicio radical en la cola para votar a un precandidato a intendente del Justicialismo. Un despropósito. Un disparate.

–– ¿Cómo cree que será la recepción social de la propuesta de modificar este sistema? Porque no parece ser un tema que preocupe a la sociedad.

–– Si. No descubro nada si digo que el sistema de representación política en la Argentina y el sistema de partidos en particular está atravesando por una profunda crisis. Las fuerzas políticas están deslegitimados, no gozan de prestigio, no convocan a la juventud. Y las urgencias diarias en un país como la Argentina, convulsionado por tantos procesos traumáticos, tal vez hacen que los temas institucionales pasen a un segundo plano. Pero es nuestra obligación plantear mecanismos para tratar de superar esta crisis y relegitimar la esfera de lo público, la política y el rol de los partidos

–– Da la impresión de que, en la vida política argentina, los partidos han quedado de lado y lo que importan son las personalidades que devienen en personalismos.

–– Totalmente. Por eso hay que rescatar a Alfonsín cuando decía "sigan ideas, no a hombres". Hay que seguir ideas, los hombres son circunstanciales. Es difícil. La nuestra es una sociedad fuertemente marcada por liderazgos personales y caudillismos. A veces esta cultura de la comunicación y de la imagen, donde prima lo inmediato, tal vez haga más atractiva una imagen que un conjunto de ideas que cuesta trabajo analizarlas, procesarlas, evaluarlas y ver cuál es la mejor.

Esto explica el surgimiento de algunos liderazgos o posicionamientos que de otra manera resultan inexplicables ¿Cómo se explica el que dicen, yo no sé si es así, que puede ser el posicionamiento de (el vicepresidente Julio) Cobos en la opinión pública y las cuestas? Quizá tenga que ver con esta cuestión sociológica argentina.

–– ¿Se van a tener en cuenta los parámetros de la ley nacional electoral, como por ejemplo los mínimos de votos para participar en la elección nacional?

–– Creo que hay que consolidar partidos políticos con permanencia, con un mínimo de exigencias. No puede ser que surjan de la noche a la mañana y aparezcan y desaparezcan partidos de los que a veces no se sabe cuál es la razón de ser que tienen, lo digo con todo respeto por todas las fuerzas.

Tiene que existir una normas, como existe en alguna legislación europea, que impida y castigue el transfuguismo, donde uno es candidato por un partido y luego por otro.

Hay que consolidar grandes y permanentes partidos con clara identidad. En los sistemas de los países democráticos desarrollados no hay 25 partidos, hay entre tres y seis grandes fuerzas de izquierda, derecha y centro que alternan y tienen ideas y programas más o menos conocidos y permanentes, que dialogan entre sí, que forman alianzas o no. Hacia eso tenemos que marchar.

–– ¿Y con respecto a la orgánica de municipios?

–– El radicalismo ha sido siempre un gran defensor del municipalismo. Es un tema crucial para la mejora de la calidad institucional de la República, porque las formas de participación ciudadana, básicamente tienen posibilidades de darse a nivel local

• En el tintero

Dentro de los aportes que hará la fuerza, Artusi destacó "un proyecto de mi autoría, que tiene que ver con la gestión integral de los residuos domiciliarios. Esto es un vacío, un bache que hay en Entre Ríos. La mayoría de los municipios tiene notorios déficits en esta materia y esto ocasiona un problema sanitario y ambiental muy grave. Se requiere una ley para articular, porque el Estado provincial no puede decir que es competencia de las municipalidades. La Provincia tiene un rol que cumplir" y otro sobre la ley de salud, área donde la Legislatura también analiza una iniciativa del diputado (Darío) Argain (Peronismo Federal).

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