El intendente cuestionó a la empresa 9 de Julio. "Preferiría que en la ciudad hubiera dos empresas para prestar el servicio", dijo
El intendente Carlos Arroyo afirmó que el servicio de recolección de residuos “no es bueno” en Mar del Plata y cuestionó a la empresa 9 de Julio. “Hace rato que no estoy conforme con el estado de limpieza de la ciudad”, dijo una entrevista a solas con Telediario y 10 Ahora.
Las repercusiones de “Una fortuna a la basura” -una investigación del noticiero y el portal de noticias de Canal Diez sobre la recolección– llegaron hasta el despacho del intendente. “Preferiría que en la ciudad hubiera por lo menos dos empresas para prestar el servicio”, sostuvo Arroyo.
– ¿Qué evaluación hace sobre la prestación del servicio de recolección?
– La recolección de residuos está con algunas deficiencias. Esto es evidente y se debe en gran parte a la situación económica de la Comuna, ya que nos retrasamos en los pagos. Hay servicios que no están dentro del pliego de licitación de la basura y los tendría que cumplir la Municipalidad, pero no lo podemos hacer porque no tenemos los elementos mecánicos adecuados. El parque automotor y de máquinas viales quedó destruido.
– La Municipalidad le paga 45 millones de pesos mensuales a la 9 de Julio. ¿No cree que el monto es excesivo?
– No, porque tiene que prestar muchos servicios. De todas maneras, en algunos cosas no son buenos los servicios. Ayer me quejé y me reuní con uno de los dueños de la empresa, a quien le advertí que los voy a sancionar cuando los recolectores no levanten las bolsas que se les caen al revolearlas desde la vereda al camión. Eso no lo vamos a permitir más. Además vamos a controlar que limpien en algunos lugares donde hay mucha basura. Y también aplicaremos toda la fuerza de la ley contra quienes tiren basura en cualquier lado.
– ¿Qué mecanismos de control puede imponer el Estado para que la 9 de Julio cumpla el contrato?
– A la empresa ya le hemos aplicado muchas multas. Hace rato que no estoy conforme con el estado de limpieza de la ciudad. La administración municipal está preocupada por el tema de la recolección. Yo mismo he dicho en más de una oportunidad que me da vergüenza el estado en que está la ciudad. Pero cuando uno recorre los barrios periféricos, se da cuenta también que hay una gran falta de comportamiento ético y adecuado de la población. Hay mucha gente que arroja la basura en cualquier lado y perjudica a la ciudad.
– ¿El municipio tiene en mente algún tipo de iniciativa?
– Vamos a hacer una campaña para comenzar a limpiar Mar del Plata y le vamos a pedir ayuda a la población. Es muy complicado el tema, porque la extensión de la ciudad es muy grande, porque hay muy poca colaboración de quienes arrojan basura por todos lados y porque la situación económica no es buena.
– Las multas a la 9 de Julio son de 40 mil pesos, un monto exiguo comparado con lo que le sale a la ciudad la recolección. ¿No cree que las sanciones tendrían que ser más duras?
– Los montos de las multas no son tan grandes, pero yo me tengo que atener al pliego. Cuando asumí, el pliego ya estaba aprobado y el servicio adjudicado. Me demoré un poco en firmar el contrato y casi me hacen un paro.
– La recolección de residuos le costaba 39 millones de pesos por mes a la Municipalidad. Pero en un decreto que firmó en enero, usted decidió aumentar el pago a 45 millones mensuales. ¿Fue una medida desacertada?
– Fue la actualización del contrato, esos reajustes existen en un país con inflación. La empresa tiene que mantener al personal y afrontar los aumentos sueldos. El tema no pasa tanto por el costo sino por la calidad del servicio, que no es bueno.
– En Rosario tres empresas manejan la recolección. ¿Cree que se tendría que abrir el mercado en Mar del Plata?
– Preferiría que en la ciudad hubiera por lo menos dos empresas, porque así competirían entre ellas. Y en el caso de que una firma falle, uno tendría siempre la posibilidad de optar por la otra compañía. Que haya una sola empresa -algo que no se me ocurrió a mí- me ata mucho, me saca libertad, porque no puedo prescindir un solo día de la recolección.
– Los recolectores van al paro cada vez que la empresa se atrasa en el pago de los sueldos. ¿Es una debilidad presupuestaria de la 9 de Julio o un elemento de presión en contra del Gobierno?
– Es debilidad patrimonial de la empresa, aunque debería tener un resguardo financiero mayor para aguantar las falencias que tiene la administración municipal para responder a sus obligaciones.
– ¿No se siente presionado cuando hay un paro?
– Sí, por supuesto que se siente la presión. Cualquier intendente siente el peso de la responsabilidad de mantener una ciudad en condiciones y limpia.
– ¿Cree que hay una relación de conveniencia entre el Sindicato de Camioneros y la empresa 9 de Julio?
– No, el problema es económico. Además, la Municipalidad no está equipada como tendría que estarlo. Si tuviera los vehículos y la cantidad de personal necesaria, yo mismo limpio la ciudad con o sin la 9 de Julio.

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