Arroyo aclaró sobre el cupo de alumnos

Arroyo aclaró sobre el cupo de alumnos
Ante el reclamo de una madre por no poder anotar a su hijo en la Escuela de Enseñanza Media Número 2, el director de esa institución Carlos Fernando Arroyo, aclaró en Radio Brisas que están tomando la máxima cantidad de alumnos posibles ocupando la totalidad de los lugares, y aseguró que trabaja a jornada completa para que los jóvenes puedan ingresar.
En este sentido, explicó que “por alguna razón hubo muchos repitentes y entonces se superponen las cantidades y no dan los lugares”.

“La escuela viene de un proceso como todo el sistema educativo, tengo el mismo edificio que hace 30 años. Antes eran tres años, cuando se amplió a seis años esto provocó un cambio y de tener 14 primeros pasamos a tener 8 primeros. Los cursos de primeros se llenaron de gente, más de lo que podíamos tener pero teníamos que hacerlo porque la gente se desespera por un lugar. Esos alumnos fueron muy bien atendidos y la mayor parte pasó de año y las reglamentaciones administrativas le aseguran a los que promueven hay que darles un lugar”, explicó Arroyo. Al mismo tiempo, “por alguna razón hubo muchos repitentes y entonces se superponen las cantidades y no dan los lugares”, dijo.

Ante esta situación, indicó que “hemos tomado algunos repetidores y le pedí a la inspectora de Educación que haga un curso, pero las anotaciones están dependiendo de los exámenes, y hasta que no terminen no puedo saber de cuantos lugares dispongo”.

El director de la EEM Nº2 se mostró indignado por el trato de una madre que le dijo que estaba escondido por esta situación, y aseguró que “estuve toda la mañana corriendo de un lado para el otro atendiendo la escuela y hablando con todo el turno. Decir que estoy escondido es una calumnia, es muy mala fe de esta señora. El viernes estuve en la escuela atendiendo gente hasta las 12:15 de la noche, ¿me pueden exigir que haga eso?, le pregunto a esta señora que habló con mala fe, donde va a encontrar un empelado público que haga eso”. En esta línea, admitió que “me da ganas de renunciar ahora mismo porque estoy harto pero no quiero dejar la educación porque amo esto, amo la educción y esta escuela. Mientras haya existido un Belgrano yo no me puedo jubilar”.

Además, afirmó que “todo el mundo sabe el problema que hay todos los años, todos quieren venir acá, hace tres años que vengo pidiendo pupitres y no los tengo. No he recibido una sola silla, pasan 1800 alumnos por día y las cosas se rompen. Tengo las listas de los cursos funcionando, hay algunos con 36 alumnos. Se ocupa hasta la última silla. No tengo la culpa de ser exitoso”. Por último, manifestó que “voy a tomar alumnos hasta donde pueda, hasta que cubra el nuevo curso. Más espacio no tengo, si la dirección de escuelas me diera una escuela más grande tendría 4 mil alumnos, pero no me dan los espacios”.

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