Arrestaron al gobernador de Brasilia por coimas y corrupción

José Arruda era un aliado de José Serra, seguro aspirante presidencial opositor.
Fue una imagen inédita en tiempos de democracia: la Policía Federal detuvo ayer al atardecer al gobernador de Brasilia José Roberto Arruda. Esta vez la prisión se realizó dentro de los más absolutos términos legales: la orden provino directamente de la Corte Suprema brasileña. Por 12 votos a favor y 3 en contra, los magistrados se empeñaron en dejar a salvo la imagen de la Justicia. Fue así que decidieron castigar los escándalos de corrupción y soborno del gobernante, entre ellos, a un periodista que debía testificar en la causa entablada contra él en diciembre de 2009.

Arruda era hasta noviembre pasado el político más prominente del partido conservador DEM (ex PFL) y se lo señalaba como el candidato ideal de esa agrupación derechista, socia del Partido Socialdemócrata, para la vicepresidencia en la fórmula opositora a ser encabezada por el gobernador paulista José Serra. A fines de ese mes, el proyecto colapsó cuando se descubrió que el gobernador recibía coimas de empresas privadas que prestaban servicios al Distrito Federal (el estatus es similar al que tiene Mauricio Macri en la Capital Federal).

Hubo filmaciones que mostraban a Arruda literalmente con las manos en la masa, recibiendo un cheque. Pero lo que llevó al Superior Tribunal de Justica (la Corte brasileña) a decretar la prisión del gobernador fue una situación bizarra: el intento de soborno al periodista Edmilson Edson dos Santos, quien debía atestiguar sobre el escándalo.

El profesional fue filmado, con su consentimiento, mientras un hombre de confianza del gobernador le ofrecía hasta 1 millón de reales (500.000 dólares) a cambio de "dificultar" las investigaciones del esquema de coimas del que se acusa a Arruda. En el acto, el "enviado" le hizo entrega de 100.000 dólares como "adelanto", lo que fue prolijamente registrado por las cámaras que habían instalado la Policía Federal. Moraleja: el dinero no puede todo.

Según denunció Durval Barbosa, quien fue un íntimo colaborador de Arruda, el gobernador recibía 40% de lo que se recaudaba por coimas para uso personal. El jefe del Distrito Federal dijo después que destinaba ese dinero a comprar "pan dulce" para los pobres de Brasilia. Otro 30% caía en los bolsillos de los legisladores estaduales y finalmente la cuota restante, también de 30%, se entregaba al vicegobernador Paulo Octávio, dueño de la mayor red hotelera del distrito federal. Barbosa, ex funcionario de Arruda, filmó a éste mientras recibía fajos de dinero. Todo esto lo presentó en sus declaraciones ante la Policía Federal brasileña.

Cuando saltó el escándalo, en noviembre, el Partido Socialdemócrata (PSDB de José Serra y Fernando Henrique Cardoso) se apresuró a dejar los puestos que tenía en el gobierno de Arruda. Aunque el gobernador era del partido Demócrata (ex PFL) ya había pertenecido a las filas de la socialdemocracia hasta 2001 cuando, bajo el gobierno de Cardoso, dirigió el entonces bloque oficialista.

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