Arrendamiento y compra de campos en Saladillo: "Se están remontando los valores de una manera que están distorsionando todo"

El propietario de Inmobiliaria Güi, Eduardo Güi, quien trabaja en el rubro desde 1989, brindó una perspectiva de acuerdo a los alquileres y venta de campos en nuestra ciudad. Indicó que, debido a los altos precios y la retención de parte de los propietarios, se observa poca oferta de los mismos, a diferencia de la demanda, que cada vez crece más.
En cuanto a la tendencia para la campaña 2011 – 2012, Güi precisó que viene bien, aumentaron los precios de arrendamientos y se encuentran sobredemandados, tanto en agricultura como hacienda. "La gente de campo está siempre con disposición de ir para adelante, creo que se va a sembrar más y se está trabajando mucho en ganadería, tratando de reconstituir los rodeos que habían disminuido mucho".

Dijo que los valores de hacienda siguen manteniéndose, oscilan entre 80 y 100, hasta 120 kilos de novillos, por hectáreas, por año. En cuanto a los campos destinados a la agricultura, se está hablando de entre 1.000 y 1.200 kilos de soja y ya hay operaciones ya realizadas en esos precios. "Lo que debemos resaltar es que, debido al aumento de los vacunos, nos parecía que iba a diversificarse la producción y volver a incrementar el tema de la hacienda. Pero, aquel productor que dejó por completo la actividad ganadera le cuesta muchísimo porque, no solamente los valores son elevados en un vientre, sino que se encuentra que, después de unos años, tienen el campo con las mejores muy venidas a menos, y eso hace que estén condenados a seguir alquilando para que realicen actividades de agricultura".

En relación a los valores de venta, dijo que se vieron incrementados. Ya se han realizado operaciones de entre 7 mil y 10 mil dólares por hectárea, de acuerdo a mejores, ubicación y aptitud de los campos, aunque los valores reales oscilan entre 5 mil y 8 mil dólares. "Es muy difícil trabajar con estos valores, se venden sólo los que están en precio. Parte de la responsabilidad la tienen los dueños y, otra parte, martilleros colegas que tasan demasiado elevado para captar mercadería. Esto no está bien porque distorsionan el mercado".

Precisó que no sólo los productores son los interesados por los campos, sino que se divide en distintos actores: contratistas, inversores de Buenos Aires, que lo hacen para resguardar su capital, y hasta empresas extranjeras. "Esto se diferencia con la década del '90, donde el productor no podía pensar en comprar un pedazo de campo lindero al suyo porque la rentabilidad estaba muy venida a menos y, en el 90 % de los casos, se lograba conseguir un interesado de afuera, que venía con una actividad totalmente diferente y desconocida a la producción del campo".

Contó que le mercado se encuentra bastante quieto porque los valores están muy altos, un poco artificialmente. "Se está hablando de una 'burbuja inflacionaria', como pasó en Estados Unidos y España, cuando se elevaron los valores de las propiedades. Se están remontando los valores de una manera que están distorsionando todo".

Por último, comentó que se observa poca oferta, de intensión de venta de los propietarios, a diferencia de la demanda. "Chocamos con este inconveniente. Esto se debe a los muy altos precios, la gente quiere retenerlos, además por la incertidumbre política. Se hacen operaciones aisladas que no forman un mercado".

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