Arrancó el juicio por un femicidio horrendo

Arrancó el juicio por un femicidio horrendo
Villa María. A Claudia Rodríguez la mataron a mazazos en 2011. Ayer comenzó el juicio contra su expareja, quien podría recibir perpetua.

Fueron 11 años de una convivencia tormentosa para Claudia Rodríguez, oriunda de la localidad de Ucacha y con 36 años al momento de su muerte, el 29 de septiembre de 2011.

Su vida terminó de la misma forma en que sobrevivió más de un década a los golpes, maltratos y ultrajes por parte de su pareja y padre de sus dos hijos: terminó con violencia, con la más cruda expresión de violencia y brutalidad.

Claudia fue asesinada salvajemente, en plena vía pública, a las 11, a mazazos en la cabeza por parte de Cristian Moschitari, el hombre de 38 años con quien hasta hace algunos meses compartía su vida.

Ayer, ese episodio de violencia de género extremo comenzó a ser juzgado en la Cá­ma­ra del Cri­men de Vi­lla Ma­ría. Moschitari llega al juicio acu­sa­do co­mo posible au­tor del de­li­to de “ho­mi­ci­dio ca­li­fi­ca­do por ale­vo­sía”. Si al finalizar el pro­ce­so oral y pú­bli­co es de­cla­ra­do cul­pa­ble, podría recibir pri­sión per­pe­tua.

El presunto fe­mi­ci­da se­rá en­jui­cia­do por un tri­bu­nal téc­ni­co in­te­gra­do por los ma­gis­tra­dos Re­né Gan­da­ri­llas (pre­si­den­te), Sil­via Sas­lavsky de Ca­man­do­ne y Edith Le­za­ma de Pe­rey­ra, aun­que las au­dien­cias se­rán se­gui­das aten­ta­men­te por un ju­ra­do po­pu­lar com­pues­to por 12 ciu­da­da­nos co­mu­nes (ocho ti­tu­la­res y cua­tro su­plen­tes), quie­nes de­ci­di­rán la suer­te de Mos­chi­ta­ri a la ho­ra de vo­tar so­bre su ino­cen­cia o cul­pa­bi­li­dad.

Trabas. El comienzo del proceso se vio alterado por planteos de la defensa de imputado, llevada adelante por Al­ber­to y Au­gus­to Chia­vas­sa (tío y so­bri­no), que intentó que las audiencias se desarrollen a puertas cerradas, sin periodistas ni público.

Sin embargo, pasado el mediodía de ayer, el Tribunal dispuso que el juicio, con jurados populares, sea público.

El fiscal de Cámara, Francisco Márquez, explicó que la defensa de Moschitari había planteado impedir el ingreso de público para no vulnerar derechos de los hijos de la víctima ante supuestas conductas de la madre que se podrían ventilar en el recinto.

También hubo planteos de nulidad procesales, que también fueron rechazados.

Palabra de padre. Emiliano Rodríguez, padre de la victima constituido en querellante particular y actor civil en la causa, quien fue el único en declarar en la jornada de ayer, relató que su hija “no era dueña de su vida. La tenía (Moschitari) bajo el zapato. Le hacía la vida imposible. Eran todas agresiones”.

A partir de hoy, en doble turno, comenzarán a receptarse los demás testimonios. Se es­ti­ma que en­tre miér­co­les, jue­ves y vier­nes des­fi­la­rán no me­nos de 30 tes­ti­gos, El jui­cio con­ti­nua­ría la se­ma­na próxima.

Maza. Fren­te al Ins­ti­tu­to Ri­va­da­via y a me­tros de la Mu­ni­ci­pa­li­dad lle­gó Mos­chi­ta­ri a bor­do de un Sen­da, al que subió la víctima. Allí fue atacada a mazazos.

Dijo. Ins­tan­tes an­tes de ser es­po­sa­do, Mos­chi­ta­ri ex­pre­só: “Se lo me­re­cía, me hi­zo de to­do”. La fra­se fue re­gis­tra­da en un vi­deo por un jo­ven en su celular.

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