Julio Rojo, exdirector de Obras Públicas, declaró ante la Sala Acusadora de Juicio Político por el Megaestadio.Desmintió a la arquitecta Adriana Kuntz Aza. Votan el lunes.
El exdirector de Obras Públicas, Julio Rojo, afirmó que la arquitecta Adriana Kuntz Aza “falta a la verdad”. Durante su declaración en la Sala Acusadora del Juicio Político que se le sigue al actual ministro, Jorge Varela, negó que existan irregularidades en la construcción del edificio y que él le haya querido pagar honorarios fraguando un concurso, como denunció la profesional durante su paso por la legislatura.
La de este martes fue la última reunión de la sala antes de que los diputados provinciales emitan su voto. Lo harán el próximo lunes, a las 9 horas. Pero la actuación de los diputados en la ronda de testigos ya desnudó el criterio de cada uno: los vernistas Mariana Baudino y Juan Pablo Morisoli y los frepamistas Martín Berhongaray y Claudia Giorgis impulsarán la denuncia. El kirchnerista Miguel Tanos y Darío Hernández, de Pueblo Nuevo, votarán por desestimarla.
Este martes declaró Rojo, que era director de Obras Públicas cuando se licitó el Megaestadio. En 2007 dejó ese puesto y pasó al Ipav, y en 2012 volvió como secretario de Obras Públicas, aunque dejó la función pública nueve meses después. En la legislatura insistió con que “la obra se puede terminar y se debería terminar”.
Rojo desmintió los dichos de la arquitecta Adriana Kuntz Aza respecto a que la obra tiene falencias, que es una “aberración” como se construyó, y la acusó de pronunciar “disparate, una insensatez”. El exfuncionario dijo que la arquitecta “falta a la verdad, está afectada” porque no pudo cobrar lo que pretendía en la demanda por honorarios contra la provincia.
Por otro lado, aseveró que “se cumplió con la ley” en la licitación y que Inarco construyó el 80% de la obra sin problemas pero “se equivocó” en el cálculo del prime techo y luego “asumió el error y los costos” de construir una nueva estructura. “Lo único que pidió fue más tiempo”, dijo. “Lo que falló, lo que fracasó, fue la estructura metálica que se subió. Fue un error de la empresa, hicieron mal el cálculo”, recordó, para negar que el colapso del primer techo se haya originado en la no construcción de una viga perimetral en el edificio, como le sugirió la diputda Claudia Giorgis.
“La empresa pidió la oprtunidad de hacer otro cálculo y se hizo cargo de los nuevos costos. Asumía la responsabiliad y se hacia cargo de todo”, insistió.
-¿No había motivos para rescindir? -le preguntaron.
-La obra estaba al 80% y no hubo problemas de construcción. Nos quedaba muy poco. La empresa dijo que no quería rescindir, proponía terminarla y hacerse cargo. Lo único que pidió fue tiempo. Y no pagábamos un peso de más. Rescindir implicaba una nueva licitación.
-¿Pero los motivos para rescindir estaban?
-Totalmente. Eso no lo desconozco.
Licitación “legal”
El exfuncionario desmintió que en la licitación se haya dejado a afuera a otras empresas, como sugirió Kunt Aza, que planteó que Rivas S.A adquirió un pliego con ocho planos cuando, en realidad, debía tener 46.
-¿Esta obra estaba dirigida a Inarco? -le preguntó a boca de jarro el diputado Hernández.
-No había ningún direccionamiento. Se podía presentar cualquier empresa. Incluso una UTE. Riva podía pedir una aclaración o hacer la presentación que coresponde, pero no manifestó nada. Me extraña que la hayan llamado a ella, podría haber pedido una aclaración”, subrayó.
Además, Rojo defendió la legalidad de la licitación, que estos últimos días fue cuestionada por el gobernador Jorge. Dijo que se cumplieron “estrictamente” todos los pasos legales. “Se hizo a conciencia”, aseguró. Y añadió que la Ley de Obras Públicas exige un proyecto y no un proyecto ejecutivo, que contempla cálculos estructurales que debe realizar la empresa adjudicataria.
También negó que el pliego exigiera un antecedente de una obra similar en los cinco años anteriores. El funcionario dijo que se pidieron los antecedentes de obras que tenía cada empresa en ese lapso, pero que fue para tener “elementos” a la hora de adjudicar, pero no un requisito excluyente. “Se pidió para informarnos. En ningún momento eso era causal de rechazo”, aseveró.
¿Cómo se termina?
Si bien Rojo dijo desconocer porque ya no estaba en Obras Públicas el proceso de la propuesta del nuevo techo de la empresa que derivó en una nueva paralización y el pedido de más tiempo y dinero que avaló Varela, con su declaraciónno le dio una mano al funcionario acusado.
En primer término, dijo que “no es habitual” que se pida la intervención de la Asesoría Letrada del Ejecutivo para una ampliación de plazos y modificación del contrato, como ocurrió en este caso, a pedido de Jorge, para luego llevar ese convenio a la legislatura, que no lo aprobó. Con ese argumento, Varela sostiene que quedó con las manos atadas y no pudo avanzar con la obra.
Rojo rechazó que el montaje del techo se considere una nueva obra y opinó que los materiales y el costo de esa operación ya estaba contemplado en el pliego original.
Por otra parte, sobre el futuro de la obra, dijo que “soluciones ténicas hay más de una para este tipo de techos” y que la avalada por Jorge y sus funcionarios debería atravesar un análisis de los organismos públicos para determinar si es correcta. “Se puede hacer dentro del marco de la Ley de Obras Públicas”, sugirió.
-¿Se puede terminar o hay que rescindir? -le preguntaron.
-No puedo decirlo. No conozco el nuevo cálculo, el nuevo proyecto. No puedo opinar.
“El proyecto es del estado”
“En los planos figura Obras Públicas. El proyecto es del estado”, consignó Rojo, que rechazó que Kuntz Aza haya diseñado un nuevo proyecto. Dijo que la profesional solo hizo algunos “ajustes” de los planos del edificio de Río Gallegos que cedió la provincia de Santa Cruz. Recordó que la demanda de la arquitecta fue desacreditada por la justicia provincial y la Corte.
“El contrato se lo cumplimos en tiempo y forma. Ella lo cumplió a regañadientes, decía que le correspondía más plata. A mi no me sorprendió lo que dijo, vuelve sobre lo mismo. Evidentemente está dolida y afectada. Lo siento mucho ”, señaló.
También rechazó la acusación de que él pretendió arreglar un concurso para pagarle una diferencia a la profesinal. “No es de práctica, no es tan fácil conseguir dos profesionales”, argumentó.


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