Una decena de empresas –entre ellas varios pesos pesados de los servicios petroleros– se radicará en la meseta, en una nueva extensión del Parque Industrial de unas 200 hectáreas. Calculan una inversión de unos 100 millones de dólares para los próximos 10 años. También crearán una zona logística de transporte, que funcionará junto a una delegación de la Aduana.
Entre la lista de inversores, hay pesos pesados del sector. Según pudo saber E&E, ya reservaron su lote o lo tienen asignado Schlumberger (13,6 hectáreas), Baker Hughes (17,3 hectáreas), Weatherford (20 hectáreas) y Calfrac (7 hectáreas).
También se anotaron varias empresas nacionales y locales, en su mayoría vinculadas a los servicios y el transporte, como Filo Hua Hum, Crexell y Syen Camiones.
Los rumores también hablan de que se instalarán los concesionarios de Scania del empresario Cristóbal López. Inclusive, ya existe en las oficinas de YPF de la calle Talero un megaproyecto para instalar una gran estación de servicio, con el objetivo de abastecer a la gran cantidad de camiones de transporte que circularán por allí.
Pero la vedette del lugar será la Zona de Abastecimiento Logístico (ZAL). Se trata en realidad, más allá de los nombres técnicos, de una gran playa de maniobra de carga y descarga que ocupará 40 hectáreas. La idea es que el tránsito pesado se concentre en el lugar para luego poder abastecer a la ciudad en vehículos más chicos, más funcionales al tránsito. También se busca retomar el proyecto del Camión Club que alguna vez acuño el líder cegetista Hugo Moyano, para incluir paradores para camioneros.
El ZAL se completará con un gran predio de unas 10 hectáreas que se le cederá a la Aduana. Otra vez, se busca concentrar actividades y que el transporte pesado puede realizar los trámites allí para salir del país y evitar así concentraciones en las delegaciones de las fronteras. Se busca también fomentar el paso de cargas por el paso internacional Pino Hachado, para evitar el uso de Cardenal Samoré, donde el impacto ambiental es mayor.
Proyección
Desde la Provincia aclaran que se trata de un proyecto a 10 años. En realidad, por estos días, la zona es un desierto. Algunas empresas cercaron sus terrenos y comenzaron con movimiento de suelo. Tampoco hay servicios, pero están en puerta: parte del acuerdo de reserva de tierras implica que las firmas harán las inversiones necesarias para distribuir luz, gas y agua.
El organismo encargado de otorgar los permisos de ocupación es el Ministerio de Desarrollo Territorial, que conduce Leandro Bertoya. Los pedidos se hacen a través del Copade, que tiene un registro de inversores y que estipula una compulsa pública para acceder a terrenos fiscales.
El nuevo esquema de entrega se creó en 2010 a partir del decreto 2029, firmado por el gobernador Jorge Sapag. Fue luego de que estallara el escándalo por la entrega irregular de terrenos en la zona de Pulmarí.
Ahora, con el nuevo proceso, quedó sistematizada la adjudicación de lotes. Desde que se creó el registro, el Copade atendió más de 600 consultas y emitió en total 170 certificados de inscripción a interesados en desarrollar proyectos productivos, de servicios, industriales, urbanísticos y turísticos en tierras fiscales de la provincia.
Para el sector industrial, se preadjudicaron en toda la provincia 130 hectáreas a 15 empresas por un monto total de inversiones estimado en $450.000.000.
Inercia
La radicación de nuevas industrias y empresas de servicios petroleros en Neuquén anticipa el segundo boom hidrocarburífero de la provincia. Desde el gobierno esperan inversiones de 4 mil millones de dólares, de los cuales buena parte vendrán de parte de YPF, que apuesta a explotar la formación geológica Vaca Muerta para lograr el autoabastecimiento.
Pero también las empresas locales aspiran a expandirse. Es que con la ley del Compre Neuquino, que ya se comenzó a implementar, estipula que el 60% de los contratos de las operadoras y las grandes proveedoras de servicios sean con firmas locales. De hecho, muchos empresarios locales comenzaron a adaptar sus instalaciones pensando en la futura demanda.
Por caso, un comerciante mediano contó a E&E que cambió toda la flota de vehículos para poder hacer instalaciones a las petroleras, ya que le exigían la presencia de airbags y otras medidas de seguridad.



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