Hay quejas en La Plata porque no se avanzó de manera integral en ninguno de los proyectos hidráulicos ya aprobados. Tampoco se destrabó dinero de Infraestructura para obras clave
Las obras de envergadura no llegan a La Plata. Se limpiaron arroyos y comenzó el plan de relocalización de algunas viviendas en la cota inundable de los cauces de agua, pero el dinero prometido y los proyectos que deben emanar del Ministerio de Infraestructura bonaerense para la región capital brillan por su ausencia. Son promesas, muchas, pero casi ningún hecho concreto.
En 12 se quejan porque el ministro Arlía no activa, atiende el teléfono con la misma frecuencia que ganan Los Pumas, y la Dirección de Hidráulica provincial no está por obtener el reconocimiento IRAM a la celeridad.
“El problema es que Arlía no sabe cómo hacerlo, pero nosotros recibimos las quejas”, plantearon en los pasillos comunales, mientras guardaban los papeles de los planos con diferentes obras prometidas.
Bruera sabe del problema. Y aprovechó una reunión con Julio de Vido para realizar el “mangazo”. El funcionario nacional se comprometió a visitar la capital bonaerense el próximo mes, además de articular los mecanismos para financiar obras, básicamente de asfalto y cloacas.
El principal interrogante que quedó flotando en las últimas horas es si la Provincia dispondrá del dinero prometido para trabajos en la ciudad, el cual iba a llegar del endeudamiento internacional. El fallo de la Corte de Estados Unidos puede cambiar el escenario. Por ahora, no recibió señal alguna.
El plan integral para el arroyo Del Gato, que debe activar Arlía con el endeudamiento ya aprobado, no arranca. La obra excede largamente el presupuesto anual del Municipio. Ya pasó más de un año de la catástrofe por la inundación del 2 de abril y ni siquiera se encararon los estudios que el ministro había prometido. Sí se limpiaron arroyos y se realizó un dragado parcial de algunos cauces, pero nada de manera profunda o con una mirada largoplacista.
El tema, no obstante, excede a las inundaciones. La Comuna ve cómo desde In-fraestructura se frenaron todos los planes de agua, y es prácticamente inexistente el plan de viviendas sociales. Tampoco bajó el dinero para el mejoramiento de arterias clave, como tramos del camino General Belgrano, accesos para camiones en la 44, 66 o 520 (rumbo a lo que será la Terminal de Contenedores o la remozada ruta 6).
“Hoy, Bruera trabaja mejor con De Vido que con Arlía, pese a que están a diez cuadras”, graficó un hombre de la gestión local.
Se sabe que en los hechos el ministro perdió el control global de su cartera, quizás aquí radique el punto central para explicar semejante demora.

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