En la larguísima sesión que dio como resultado la media sanción al acuerdo con los holdouts, el diputado nacional, Claudio Poggi, tuvo sus minutos para justificar su voto.
El ex gobernador de la provincia giro su alocución en torno a la legitimización de la deuda, su crecimiento a lo largo de los últimos años y el destino de la inversión en desarrollo e infraestructura.
“Mi voto será a favor del proyecto de ley que giro el Poder Ejecutivo Nacional con las incorporaciones que se hicieron en la comisión y con las incorporaciones que, según lo manifestó, el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, se harán en el recinto con el límite del endeudamiento y con la creación de la Comisión Bicameral de Seguimiento Parlamentario. Sin festejar y sin alegría porque votar esta ley es votar el mal menor para la Argentina y para los argentinos. Si intereses usurarios siguen corriendo y en algún momento para reinsertarnos al contexto del financiamiento mundial hay que pagar, bueno hay que pagar hoy, darle un corte, es el mal menor para la Argentina”, comenzó argumentando Poggi.
Luego el actual diputado nacional señaló: “La deuda pública Argentina desde hace muchos años, siempre estuvo impregnada de oscurantismo, de falta de transparencia, manejada siempre entre cuatro paredes por los funcionarios de turno del gobierno nacional. Como todo lo que se hace mal, termina mal, la deuda pública Argentina, a medida que pasaron los años siempre se fue legitimando, siempre siguió creciendo ininterrumpidamente, y nunca tuvo como destino principal la inversión en bienes de capital”.
El ex gobernador de la provincia prosiguió “Nunca los endeudamientos de la Argentina estuvieron reflejados en una inversión de capital, para el desarrollo económico o social de un pueblo. Es lo que debe hacer un Estado, es lo que hace una empresa o una familia que cuando toma un endeudamiento a largo plazo es para cambiar la casa o ampliarla. Ese es el único endeudamiento a largo plazo que un Estado, una empresa o una familia debe tomar. Traducido al Estado, el destino de un endeudamiento internacional debe ser la construcción de puertos, aeropuertos, ferrocarriles, carreteras, autopistas, agua potable, cloacas y viviendas. Ese es el destino que la Argentina debe darle al endeudamiento y que nunca se lo dio o que por lo menos no lo vimos”.
“Este acuerdo con los llamados fondos buitre, facilitará a los Estados y a los privados a acceder a algunas líneas de crédito. El acceso al crédito que puede abrirse a partir de este pago no puede cometer el mismo error de destinarse a financiar los gastos corrientes superfluos y los gastos corrientes improductivos sino destinarse al progreso de la Nación” afirmó el diputado.
“Tenemos una nueva oportunidad de cumplir nuestro rol como dirigentes: la oportunidad de darle a la deuda pública el tratamiento constitucional que le corresponde con transparencia y con el destino apropiado” finalizó diciendo el líder de Avanzar San Luis.

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