El ministro de Planificación, Julio De Vido informó que alguno de los puntos que abordaron en la reunión con su par brasileño fueron la “profundización de la integración energética de los dos países, avance de la construcción de la Represa de Garabí, cooperación energética nuclear, vinculación física e intercambio de experiencias en vivienda social”
"Será la primera obra hidroeléctrica binacional", dijo y anticipó que consolidará la unión con un organismo bilateral que desarrollará "la energía nuclear para fines pacíficos" y, concretamente, un "reactor multipropósito".
También hizo hincapié en la "plataforma productiva común entre Argentina y Brasil, fundamental para la proyección de intereses y valores comunes. Aprendimos, con Kirchner, en su particicpación en Unasur y seguiremos coordinando esfuerzos, como la unión aduanera y ciudadana".
"Tenemos una amplia convergencia de visiones en una gran cantidad de temas, como Haití, el G-20 financiero, la presidencia argentina en el G-77", subrayó.
"Cuando fui electa -Cristina- declaró que me esperaba con mucho cariño y espero retribuirle, porque somos las dos primeras presidentas de nuestros paises electas directamente para ser presidentas, por el voto popular y esto debe ser motivo de orgullo, no sólo para nuestras compatriotas sino para todas las mujeres de Latinoamérica", dijo.
"Esta circunstancia expresa la madurez democrática de nuestros países y traduce en acciones concretas nuestros compromisos con los más frágiles y los derechos humanos. Brindemos a la salud de la presidenta Cristina y por un futuro común de desarrollo económico, inclusión social, alta autoestima y paz", finalizó Dilma.
Cristina detacó la unión con Brasil
"Dilma expresa colectivamente esta asociación entre Argentina y Brasil", afirmó Cristina. "Siento como un gran desafío eso de ser mujer gobernando y la ayudaré, no con consejos, porque es lo suficientemente inteligente para saber lo que hay que hacer...", expresó.
"Estamos ante un gran desafío para Argentina y Brasil y también lo es para el sector privado argentino y brasileño", evaluó. "Debemos ser los grandes articuladores, desde el Estado, para poder unir", acotó.
Es fundamental, prosiguió la presidenta argentina, aprovechar "lo que Brasil ha podido acumular por volumen, perseverancia, por conquistas de mercados", tanto como la experiencia argentina de "recuperar dignidad, soberanía, identidad, que no se agota en la producción primaria, sino que quiere ser un país que genere mucho valor a sus productos".
Así, consideró que "la ciencia y la tecnología darán la gran diferencia en este siglo XXI; por eso la creación de foros empresarios, monitoreados por los funcionarios de cada área, para llegar a la convicción de que seremos protagonistas del siglo si somos capaces de integrar producción, industria, lo científico-tecnológico, con espacios como el nuclear, para orientar desde el Estado".
Recordó su reciente intervención en el G-20. "Lo que algunos ven como crisis puede ser un momento de cambio", es un concepto que visualizó a partir de esa experiencia. "Es necesario comprender que un viejo orden cayó estrepitosamente, porque se basaba en una gran injusticia e inequidad en términos de intercambio. No sólo la especulación financiera, sino el trabajo, conduce a la felicidad de los pueblos", aseveró.
"El desarrollo y el crecimiento no puede estar desvinculado del bienestar social de nuestros pueblos", dijo y aseguró que es necesario que "los más pobres, los más vulnerables y postergados puedan acceder a salud, educación y vivienda".
"Sin contradicciones entre exportaciones y mercado interno"
"Por eso, sabemos que no puede haber contradicción entre mercado interno y exportaciones, en nuestros países", afirmó Cristina y consideró que debe haber "producción primaria, con agregado de tecnología y muchos fierros nacionales".
Argentina y Brasil, por ser las mayores economías del cono sur, "tienen con la región las mayores responsabilidades; y no sólo las presidentas, sino también los empresarios. Somos nosotros los que tenemos la inmensa responsabilidad de impulsar este proceso productivo, agregar valor a nuestras cadenas", recalcó. Y dijo que fue parte de lo conversado hoy en los diálogos con Dilma.
"Concluyo con mi conceptualiación del siglo XXI: alimentos, energía para sustentar el crecimiento económico y gran desarrollo científico y tecnológico, muchísima cantidad de comida a crecientes masas que se incorporan en los países emergentes; en 2050 vamos a necesitar la misma cantidad de comida que se produjo durante toda la historia de la humanidad para la demanda que va a haber en esos momentos", describió.
"La asociación estratégica de Brasil y Argentina es clave, y no es un discurso, porque el mundo cambió totalmente en 2008; nadie se lo imaginaba, no en esta dimensión y profundidad, con acontecimientos públicos y notorios en otras latitudes que no tienen que ver con la economía y la politica, sino con cosas mas profundas e inmanejables", continuó Cristina.
De allí que destacara: "No tenemos conflictos religiosos, ni étnicos, lo que nos convierte en una región con una oportunidad única. Espero, es un deseo y un pedido, que todos los que tengan responsabilidades estén a la altura de las circunstancias y no tengamos que ver, como nos ha pasado en nuestra historia reciente, en los siglos XIX y XX, eso de no saber interpretar los cambios de la historia y actuar en contra de nuestros propios intereses. No importa por qué, lo importante es haber aprendido la lección".
"Ni las feministas más combatientes lo hubieran pensado", eso de que dos mujeres gobernaran Argentina y Brasil, finalizó. Por lo que dedujo que "es posible tener sueños y llevarlos a cabo".


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