La Argentina, atenta al memorándum

Desde que Irán y la Argentina firmaron el polémico acuerdo para avanzar en la causa AMIA, la relación diplomática entre ambos países quedó condicionada en todas sus variables: la resolución o no de ese memorándum marcará el ritmo del comercio, los eventuales acuerdos energéticos e incluso se pondrá bajo la lupa la mirada que se construya de los dos países en el plano internacional.
Las elecciones de Irán del próximo viernes definirán el futuro del memorándum y eso será crucial para entender los nuevos vínculos entre Teherán y Buenos Aires. No se trata de un tema menor si se tiene en cuenta que dos de los candidatos a la presidencia están acusados por la justicia argentina por haber participado en el atentado contra la AMIA. Se trata de los conservadores Mohsen Rezai y Ali Akbar Velayati.

Hasta ahora, la polémica desatada por la firma del acuerdo no modificó el rumbo de las relaciones comerciales entre Irán y la Argentina. Por el contrario: el vínculo mejoró. Según el último relevamiento que hizo la consultora Desarrollo de Negocios Internacionales, que dirige Marcelo Elizondo, en el primer trimestre de este año las exportaciones argentinas a Irán crecieron un 50% respecto del mismo período de 2012. Las exportaciones en el primer trimestre de 2013 fueron de 79 millones de dólares, mientras que el año pasado fueron de 52 millones de dólares; 26 millones de dólares más. En todo 2012 la Argentina tuvo un intercambio con Irán de 983 millones de dólares y, en 2011, de 1081 millones. El 80% del flujo es favorable al país.

"La principal razón del alza comercial es el incremento de la venta de bienes de origen agropecuario. Pero claramente ahora hay una sintonía entre ambos países, ya que después del atentado contra la AMIA, cuando estaba negado el comercio, la Argentina no vendía nada a Irán", expresó Elizondo a LA NACION.

Está claro que Irán necesita de los alimentos de la Argentina. Fuentes calificadas de la Cancillería informaron que el año pasado el gobierno de Teherán buscó incrementar la compra de arroz, trigo y soja del país.

Ahora, el acuerdo por la causa AMIA puso bajo la severa mirada de muchos analistas el intercambio comercial y económico. ¿Esconderá el polémico memorándum la idea de establecer acuerdos en materia energética o nuclear? En la Casa Rosada hay silencio absoluto sobre este espinoso tema que repiquetea en más de una embajada extranjera.

Un acuerdo nuclear con Irán implicaría un costo político elevado para la Argentina, ya que sobre ese país pesan graves sanciones internacionales. Expertos de Estados Unidos, Israel y la Argentina coincidieron ante LA NACION en que Irán tiene "mucho interés" en el uranio de la Argentina. Pero nadie aventura un posible acuerdo en este sentido.

Tras el acuerdo por la causa AMIA, la Argentina asumió un fuerte costo político, que es el de ser señalada como una "potencial aliada" de Irán. Fuentes calificadas del Departamento de Estado vieron con "mucha preocupación" una eventual alianza con un país al que califican de "terrorista".

El profesor de política exterior de la Universidad Di Tella Juan Gabriel Tokatlian opinó, ante LA NACION, que la relación de Irán y la Argentina se podría ubicar hoy en lo que denomina "eslabonamiento temático".

"Esto implicaría, por ejemplo, que los holdouts quieren presentar al país como parte de un contubernio siniestro con Irán, con lo cual pretenden incidir en decisiones jurídicas y políticas sobre el tema de la deuda argentina."

Por ahora, ambos países mantendrán, al menos en lo formal, una relación distante: esto implica que no designarán embajadores en cada país y seguirán con encargados de negocios en sus respectivas sedes diplomáticas. Pero esto no es un reaseguro de que por debajo se fortalezca una alianza.

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