Archivaron la causa judicial contra Siemmens por pago de coimas

La investigación se inició sobre versiones que mencionaban los presuntos pagos indebidos por parte de directivos de la empresa a funcionarios argentinos para acceder a la construcción de las centrales térmicas en Timbúes y Campana.

El juez federal de Buenos Aires Ariel Lijo archivó una causa en la que directivos de la multinacional alemana Siemens estaban sospechados de haber pagado sobornos a funcionarios argentinos para acceder a una multimillonaria licitación por la construcción de dos centrales termoeléctricas.

El juez, tras una investigación que insumió tres cuerpos de expediente y medio centenar de cajas con documentación, concluyó que “no se vislumbran indicios que permitan confirmar la hipótesis delictiva”, por lo que “corresponde proceder al archivo de las actuaciones”.

La causa se inició a raíz de una denuncia del abogado Ricardo Monner Sans en agosto del año pasado, sobre la base de publicaciones de dos diarios alemanes que mencionaban los presuntos “pagos indebidos por parte de directivos de Siemens AG a funcionarios argentinos, a través de una empresa suiza, que ascenderían a la suma de 4,7 millones de euros”.

Según la investigación, también se habría registrado otro pago ilegal, en ese caso por 9,6 millones de dólares, que habrían sido canalizados a través de una empresa denominada “Mfast Consulting AG, con sede en Berna, mediante un ”contrato de prestación de servicios que habría operado de fachada para la transferencia de fondos“.

Esos pagos supuestamente ilegales habrían servido, según la hipótesis, como antesala de “la contratación entre Siemens y el Estado Argentino por la construcción de dos centrales térmicas de ciclo combinado en Timbúes y en Campana, realizadas a mediados del mes de noviembre de 2006”, con un presupuesto de 1.100 millones de dólares.

Las sospechas volcadas al expediente estaban vinculadas con que Siemens no había formulado la mejor oferta sino la segunda, pese a lo cual había resultado adjudicataria de la obra, que además contemplaba un pago de 50 millones de dólares anuales durante diez años en concepto de “mantenimiento”.

Tras una compleja investigación, el juez Lijo dio por probado que la contratación de Siemens obedeció a que sus condiciones de trabajo permitían “aumentar el ingreso de potencia temprana, especial mente en períodos críticos (invierno y verano de 2008)”, en un momento en que las altas y bajas temperaturas pusieron al borde del colapso al sistema energético.

En cuanto al contrato por mantenimiento, el magistrado determinó que ello no significaba un sobreprecio imprevisto sino que estaba contemplado en los pliegos de la obra a licitar.

“No se encuentran acreditadas en autos las circunstancias denunciadas por el doctor Monner Sans que dieron origen al expediente”, subrayó el juez. (DyN)

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