Arancedo pidió "encontrar caminos de diálogo, porque hay una dimensión social que atender"

"Las buenas intenciones se quedan en el camino. La política se concentra en pequeños triunfos y pequeñas batallas, mientras vamos perdiendo la guerra", sostuvo el arzobispo de Santa Fe, luego de una semana en la que la Iglesia se reunió con la Presidenta, la Corte Suprema y legisladores.
El arzobispo de Santa Fe y vicepresidente segundo del Episcopado, José María Arancedo, lamentó que "la política se concentra en pequeños triunfos y pequeñas batallas" y destacó que "no es bueno que el Poder Legislativo esté paralizado".

Al analizar la ronda de visitas que la Iglesia realizó esta semana a la Presidenta, Cristina Fernández, a la Corte Suprema y a legisladores, el arzobispo sostuvo que "hay una dimensión social que atender. Esperamos que el país encuentre caminos de diálogo, con ejemplaridad y gestos que garanticen la amistad social".

Además, reclamó a la dirigencia política que "avance hacia el bien común mediante el respeto a la Constitución y al discurso del otro". "Las buenas intenciones se quedan en el camino. La política se concentra en pequeños triunfos y pequeñas batallas, mientras vamos perdiendo la guerra", dijo Arancedo, en una entrevista que publicó hoy el diario La Nación.

En ese marco, indicó que "la batalla grande es lograr que el país se ponga de pie y alcance objetivos en el plano institucional, cultural y social, para el bienestar de todos". "No es una buena noticia que el Poder Legislativo esté paralizado. Eso lesiona la calidad institucional del país", acotó por otra parte.

Arancedo también señaló que la política "no es una cosa mágica. Se avanza hacia esa meta con el respeto a la Constitución y al discurso del otro. No todo es oponerse." "Los tres poderes del Estado son responsables del bien común. Cada uno tiene que actuar con autonomía y complementarse con los otros. Son autónomos pero no son islas", remarcó.

Arancedo también destacó que fue "una consideración que nos haya recibido tan rápido y durante tanto tiempo" la presidenta Fernández. Pero, sostuvo que "el espectáculo que se está ofreciendo no es el resultado de un diálogo político donde primen el acuerdo y la madurez".

"La Presidenta culpa a la oposición; cada uno da sus razones, que pueden tener su peso, pero no constituyen la verdad. El camino de la verdad hay que construirlo entre todos. La consigna parece ser «No doy el brazo a torcer, que cambie el otro»", añadió.

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