Aramayo: "No nos pueden llamar a conciliación cuando recibimos palos en la cabeza"

En conferencia de prensa, el Secretario General de la Asociación de Profesionales de la Administración Pública (APUAP), Víctor Aramayo, comentó que, desde la institución y desde el Colegio Médico de Jujuy se decidió, frente a la convocatoria a conciliación obligatoria dictada por la Dirección de Trabajo de la provincia, "la no concurrencia a la citación prevista para ayer, por 3 motivos:
- Debido a que se cuestiona la competencia de este organismo del estado, "que es una dependencia del Gobierno provincial, que en este caso, se constituiría en juez y parte en un litigio como el que mantenemos con el Gobierno";

- Debido a que "los plazos fijados en la convocatoria a conciliación no permiten materialmente consultar a los cuerpos orgánicos constituidos de nuestro gremio y del Colegio Médico; debemos consultar, para decidir al respecto, a la Comisión Directiva, al cuerpo de delegados, y a la asamblea de profesionales";

- Debido a que "la conciliación planteaba una intimación al levantamiento de la medida de fuerza, expresamos que las decisiones sobre la realización o no de medidas de fuerza son tomadas por el órgano máximo de conducción de nuestro gremio, que es la asamblea provincial de profesionales, de manera que, como la medida de acción directa fue dictada por una asamblea provincial de profesionales, deberá ser esta misma asamblea la que decida sobre si la levantará o no, y esta asamblea ha sido convocada para el martes a las 10: 30 de la mañana en el Ateneo del Hospital Pablo Soria", indicó Aramayo.

El titular de APUAP añadió que, desde el sector, se habían comunicado con el Director de Trabajo de la provincia, Gastón Galíndez, "para expresarle que, si realmente el gobierno quiere llegar a un acuerdo, a una conciliación, deberá generar un clima propicio para generar este acuerdo, porque venimos siendo objeto de medidas que pretenden coartar nuestro derecho de huelga y, a la vez, son medidas de represalia por tomar medidas de fuerza en marzo".

"No nos pueden llamar a conciliación porque recibimos muchos palos en la cabeza", continuó Aramayo; "nos descontaron los días de huelga, ya efectivizaron el descuento, a pesar de que presentamos en la Justicia una medida de no innovar que no está resuelta todavía, nos han excluido del pago de los salarios en el cronograma habitual, y en la conciliación dictada se ordena al gremio a levantar las medidas pero, además, se cita que el Estado provincial deberá abstenerse de tomar medidas de acción directa a partir del dictado de la presente, cuando, en realidad, debería haberse dicho que el Gobierno debería haber retrotraído las medidas al momento antes de empezar el conflicto, no ahora que han efectivizado las sanciones".

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