La nena tiene 1 año y es el segundo caso en la provincia con Síndrome de Werdnig-Hoffman. La familia reside en Chicoana.
Desde el 7 de enero pasado que Araceli, de apenas un año, está internada en la terapia intensiva del hospital Público Materno Infantil. Nació en Chicoana, al igual que sus padres, pero fue trasladada a la ciudad por un cuadro de neumonía. Aunque lo superó, la sospecha de que algo no andaba bien que tenían los médicos y Lourdes, su mamá, se confirmó con los resultados de unos análisis que llegaron desde Buenos Aires. Araceli tiene Atrofia Muscular tipo 1 o Síndrome de Werdnig-Hoffman. Se trata de una enfermedad crónica que debilita el tono muscular de la niña y así pierde toda la movilidad, tanto que le afecta hasta para respirar. La complejidad de la enfermedad de Araceli amerita que esté internada en la terapia intensiva del hospital o que, como sugirieron los médicos, que acceda a una internación domiciliaria, cerca del hospital Materno Infantil. Lourdes presentó notas al Intitulo Provincial de la Vivienda el 3 de julio, expediente 100.148, solicitando una casa para dar solución a la situación de su hija. También lo hizo en el Ministerio de Salud de la Provincia, el 8 de agosto, expediente 171.432, código 321, solitándole la cobertura de la asistencia médica incluyendo aparatología y médicos para acceder a la internación domiciliaria. Pero aún espera respuestas."En un primer momento nos sugirieron derivar a Araceli al hospital de Chicoana pero ese hospital no tiene la capacidad para atender un caso de alta complejidad como es la enfermedad de mi hija", relató Lourdes a El Tribuno.La única posibilidad de que Araceli esté bien y reciba la asistencia médica adecuada es accediendo a una internación domiciliaria. "Me anoté en el IPV y ellos aceptaron mi domicilio en la ciudad de Salta. Ya presenté la nota explicando mi situación y aún estoy a la espera", explicó la mujer que ansía con fuerzas tener a su familia unida. Otro de los motivos por el cual Lourdes pide la internación domiciliaria de Araceli es que ella tiene otro nene, de 7 años. "Lo que yo más quiero es tener a mis hijos juntos porque los dos necesitan de mi cuidado, son chicos y tenerlos separados, uno en el hospital y el otro en la casa de mi mamá en Chicoana, es complicado", dijo la madre.
El periplo del día a díaLourdes viaja todos los días desde Chicoana a la Capital salteña para ver a su hija en el hospital Materno Infantil. Con el papá de la pequeña, Marcelo Guzmán, se intercalan para estar con la beba en el día.En enero y hasta el inicio de las clases este año Lourdes, el papá de Araceli y su otro pequeño hijo, Santiago, se quedaron en la ciudad, pero al comenzar las clases Santiago tuvo que volver a Chicoana para iniciar su ciclo escolar. Para que él no se retrase y que el día a día sea lo más normal posible, Lourdes de levanta temprano y acompaña a su hijo a la escuela. Una vez que lo deja se vuelve a su casa, hace un par de cosas en su casa, en la que vive su mamá, y luego viaja la ciudad para ver a Araceli.Ella se queda todo el día. Así puede acceder al horario de vista del mediodía y de la tarde. Cerca de las 21.30 toma el colectivo para volver a Chicoana, ver a su hijo, estar con él, controlar los deberes de la escuela y acompañarlo a dormir.
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