¿Quién será el presidente del Honorable Concejo Deliberante?

¿Quién será el presidente del Honorable Concejo Deliberante?

En los últimos días ha trascendido que algunas fuerzas políticas verían con buenos ojos un cambio de nombre y signo político en la presidencia del cuerpo. ¿Cuáles serían las alternativas?

En las últimas horas, en los pasillos del Concejo Deliberante se ha vuelto a instalar un tema que parecía resulto, al menos hasta el 2016: ¿Quién será el presidente del Honorable Concejo Deliberante?

Los “usos y costumbres legislativas” indican que aquel que gana las elecciones ocupa la presidencia del cuerpo. El año pasado, el escándalo suscitado en virtud de la publicación de la cámara oculta protagonizada por Vilma Baragiola y Eva Moyano, junto a otros “actores de reparto”, casi logra alterar esa práctica.

Luego de muchas negociaciones, comisiones investigadoras y resoluciones judiciales, los bloques políticos decidieron quitarle la confianza depositada a Baragiola, pero apoyar a un miembro de la bancada radical para ocupar la presidencia.

Por aquel entonces, el radicalismo habló de maniobras políticas para menoscabar el caudal electoral de Baragiola, y prácticamente de un golpe institucional. Pese a ello, aceptaron continuar al frente del Concejo Deliberante, y el nombre elegido fue el de Nicolás Maiorano.

La paridad de fuerzas en el Concejo Deliberante, y también algunas cuestiones que solo se charlan por lo bajo, ha logrado que por la cabeza de algunos concejales empiece a rondar la idea de buscar una alternativa política para la presidencia del cuerpo.

En otras palabras, Maiorano ostenta el poder del desempate, y en las últimas votaciones el oficialismo solo logró alinear al bloque del Frente para la Victoria, reuniendo 12 votos. El resto de los bloques opositores también reúnen habitualmente 12 votos.  El empate pone al presidente en una posición de decisión que a algunos actores no les resulta conveniente ni agradable.

En el campo de las posibilidades se podría decir que tanto a Acción Marplatense, al Frente para la Victoria y al Frente Renovador, no les disgustaría la idea de un cambio de presidente (y de signo político del mismo).

Pero aquí comienza el tiempo de las negociaciones y los acuerdos: mientras que Acción Marplatense estaría dispuesto a acompañar a un hombre del Frente Renovador, desde el Frente para la Victoria se manifiestan abiertamente en contra de esa posibilidad, por lo que el recambio quedaría reducido a un hombre del propio bloque o un oficialista puro.

El bloque oficialista no vería con buenos ojos asumir esa responsabilidad, puesto que el radicalismo volvería a la carga con la idea de “golpe institucional”. Por su parte, es complejo que el Frente Renovador acompañe la designación de un concejal que no surja de sus propias filas, más aún si consideramos que estamos en un año electoral, y que una decisión de este tipo podría ser utilizada en la campaña electoral.

Lo cierto es que los rumores existen, las fuentes se multiplican, las charlas comienzan a ser públicas y las alternativas no abundan. Será cuestión de esperar.

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