Apuran 3 obras de agua por el calor y el aumento del consumo

Apuran 3 obras de agua por el calor y el aumento del consumo

La empresa Aguas de Catamarca admite que se están haciendo previsiones por el incremento en el consumo de agua domiciliario.

Con la puesta en funcionamiento de 3 nuevos pozos, la empresa Aguas de Catamarca comenzó a hacer previsiones para garantizar el servicio para los meses más críticos, que parecen haberse adelantado por las temperaturas altas y el consumo elevado también. 

Se trata de la habilitación de tres nuevos pozos para el bombeo de agua disponible ya para el consumo (es decir, que no necesita un proceso de potabilización) que irían a suplir la baja en el caudal que experimenta el río El Tala, principal proveedor de "agua cruda" (que sí demanda potabilización) para los domicilios ubicados en el sector oeste de la Capital.

De acuerdo con lo que confirmaron fuentes del directorio de la empresa, dos de los pozos están ubicados en la ribera este del río Del Valle, en el departamento Valle Viejo y cerca de la localidad de La Sala. Desde allí, el agua se bombea hasta las estaciones de impulsión en el barrio Vial y por el acueducto de la avenida Ahumada y Barros hasta las instalaciones de la empresa en la avenida Ocampo. La distribución hacia los domicilios comienza en ese punto.

El refuerzo para los barrios del oeste es crónico. Es que la provisión depende del caudal que trae el río El Tala, que siempre en primavera y el inicio del verano, desciende drásticamente. Ahora, con el anticipo de las temperaturas elevadas propias del verano y el incremento del consumo, el río tuvo una baja muy marcada y el agua disponible no alcanza para cubrir la demanda.

El otro pozo se construye en la zona del parque Adán Quiroga, detrás del Club Hípico. El agua que aporte este pozo irá a engrosar el disponible para abastecer los barrios del norte, que cuentan con dos sitios de reserva: el tanque de El Morro y el de Los Terebintos, construido donde hoy están los generadores de electricidad sobre la avenida Virgen del Valle norte.

Pero uno de los problemas principales que enfrentan las autoridades de Aguas de Catamarca es la demora en la liberación de los equipos que compraron, en algunos casos, a principios de año. Se trata de bombas, motores y otras instalaciones de suma importancia para el funcionamiento de los pozos, sin las cuales no podrán ponerse en marcha ni aportar al caudal de agua disponible para los barrios, en una época en la que ese bien tan preciado comienza a escasear. Una primavera anticipada Aunque el Servicio Meteorológico Nacional asegura que la temperatura media para el mes de septiembre en Catamarca es de 26 grados, con picos que pueden superar los 40º y con mínimas que pueden llegar hasta -0.7º (así de extrema es la amplitud térmica en la provincia), desde hace 2 semanas que las máximas superan holgadamente los 30º tanto en la Capital como en varios departamentos del interior catamarqueño.

El impacto directo de las temperaturas elevadas es un incremento igualmente importante en el consumo de agua por habitante, a lo que se añade el uso indiscriminado que realizan las personas por lo general, que para evitar el polvo en suspensión tan particular de agosto y septiembre, suelen regar continuamente frentes y patios con agua potable.

Con todos estos factores, el consumo "per cápita" de agua potable se eleva de los 247 litros recomendados, a más de 500, tal cual lo aseguran las organizaciones que vigilan el uso indiscriminado del agua.

Todo eso sin analizar aún factores como el cambio climático y la desertificación de las zonas semiáridas, tal como se adelantó en el informe preliminar sobre este tópico que hizo conocer el Panel Intergubernamental de la Organización Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. 50cm Menos tuvo el embalse El Jumeal, en su momento de mayor llenado en 2014 respecto del máximo logrado en 2013. Ocurrió pese a que hubo más lluvias el presente verano. Un desbarrado que nunca se hizo  El embalse de El Jumeal tiene una bajante notable si se lo compara con igual mes del año pasado, y sobre todo si se tiene en cuenta que 2013 fue uno de los años más secos en los que no se llegó a la media anual de precipitaciones, por lo menos en el Valle Central. Pese a las lluvias de febrero y marzo de 2014, el dique no se llenó del todo por una recomendación que realizó el ORSEP, un ente que regula los embalses de todo el país.

Es que, como ya lo informó este diario, se le construyó una sobrecota peligrosa al dique en el vertedero, para que acumule más agua, sin recurrir a lo que sería más conveniente: desbarrar el lecho y profundizarlo, para que ingrese una mayor cantidad de líquido. Esta medida, aunque muchos organismos la recomendaron, jamás se cumplió. Ni siquiera cuando el embalse bajó hasta niveles críticos y podía hacerse con facilidad.

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