La ley de Internas de la Provincia tiene resistencias en el propio oficialismo, que la impulsó. Retoques y otras modificaciones posibles. Podrían hasta suspenderla. Los riesgos de abrir la discusión de la iniciativa hecha praa el kirchnerismo
Si la ley vuelve a la Legislatura, nada garantiza que no se puedan realizar otras modificaciones. Incluso hay quienes piensan en una cláusula de suspensión transitoria. Otros imaginan maliciosos cambios en los pisos de la primaria para complicar la participación de quienes pretendan usar las colectoras en la elección general.
Por ahora predominan las negativas a más cambios que los charlados por el gobernador Scioli y los principales referentes legislativos del oficialismo; sin embargo, están encendidas las usinas donde trabajan los principales armadores de las estrategias electorales del peronismo.
Si la ley retorna al terreno legislativo, quedará a merced de más modificaciones, e incluso hasta de la propia suspensión. Ni siquiera el propio partido de gobierno puede garantizarse una apertura con todas las conveniencias para sí, puesto que en la relación de fuerzas del parlamento no domina todo el tablero.
Llevar la ley otra vez a la discusión puede significar también más de un dolor de cabeza. Por eso es conveniente desmenuzar qué puede pasar desde lo político, y cuáles son los caminos jurídicos en los que el peronismo podría refugiarse en su afán de poner más límites a las colectoras, ya dadas por hecho en los laboratorios nacionales K.
También hay sectores embarcados en el trabajo de encontrar las trabas para las ambiciones de Martín Sabbatella, quien, con la venia de llevar una colectora (ahora llamada adhesión), ha generado el malestar del gobierno bonaerense e intendentes, quienes, por efecto transitivo, también sufrirían el “flagelo” de las colectoras.


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