Apuntan a la participación de civiles durante la dictadura

Varias voces de la dirigencia tucumana, destacaron que las acciones militares respondieron a lo planteado por los verdaderos ideólogos del Proceso, cuyos intereses se focalizaron en lo político y económico.
El reciente hallazgo e identificación de los restos del ex senador Guillermo Vargas Aignasse más otros 15 cadáveres en la fosa común denominada Pozo de Vargas, trazó una serie de posicionamientos políticos a lo largo de los últimos días que tuvieron como objeto echar luz sobre los años de plomo por los que atravesó la Argentina en la década del 70 bajo la autoridad de la dictadura militar.

Al respecto, desde la Unión Cívica Radical tucumana se consignó que a partir de los hechos suscitados "debemos tener memoria, no para atarnos al pasado, sino para construir un futuro distinto. Y entendámoslo bien, hubo una responsabilidad de la cúpula militar de aquel entonces pero también hubo civiles que fueron serviles a un proyecto sistemático de desaparición, tortura y muerte de miles de argentinos para poder instalar un modelo de opresión política, social y económica".

La Convención provincial del centenario partido, presidida por Brígido Ibarreche, indicó en un comunicado que, con las acciones coercitivas que se ejercieron en ese entonces contra estudiantes, profesionales y trabajadores, sin distinción de sexo y edad, "quisieron hacer desaparecer no solo una generación entera sino sus sueños. Pero no lo lograron, aún están los que tenemos memoria y sin rencor seguimos buscando el juicio y castigo a los culpables con todas las garantías y derechos que ellos (los dictadores) supieron conculcar. Tan sólo buscamos justicia", adujeron los correligionarios de la comarca.

Asimismo, durante la sesión del Concejo Deliberante capitalino, desarrollada el viernes último, este tema no podía estar ausente por lo que los ediles hicieron diversas alusiones al respecto.

"Los militares fueron el brazo ejecutor de los verdaderos autores intelectuales que desmontaron el Estado de Bienestar que imperaba en el país logrado de la mano del proceso de revolución nacional y popular instaurado por (Juan Domingo) Perón", resaltó el oficialista Ignacio Golobisky.

Puntualizó que, desde las cúpulas militares, se ejercía la faceta visible de "quienes representaban los intereses foráneos que querían retornar a la Argentina de la década infame. El líder de esa organización criminal fue (José Alfredo) Martínez de Hoz, quien inició el genocidio".

Golobisky también refutó los discursos que sostienen la tesis del enfrentamiento armado de características bélicas propiciado en esa etapa histórica. "En 1976 no hubo ninguna guerra, sino un genocidio hecho por un terrorismo de estado, que fue el único demonio que existió entonces", aludió.

Por su parte, José Luis Avignone, durante el periodo de Manifestaciones generales, cargó contra los dichos del legislador Ricardo Bussi, quien había objetado la labor realizada por el Equipo de Antropología Forense que posibilitó determinar genéticamente que los restos humanos encontrados correspondían a Vargas Aignasse.

"Es lamentable la ignorancia supina que pone en duda la identificación del ex senador. Si hubiera sido el último en identificarse a los restos ¿en qué cambian el genocidio y la aberración que se tuvo que soportar en todo el país de la sangrienta dictadura militar? Lo que trata este señor es nuevamente sembrar la duda, inclusive de quienes tienen la idoneidad en su profesión", lanzó. Vale recordar que Antonio Bussi fue condenado a prisión perpetua por la desaparición de Vargas Aignasse en 1976, más allá que siempre negara su participación en el hecho.

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