Apuestan a mejorar la genética del ganado vacuno de La Rioja

En la Provincia se llevó a cabo por primera vez la transferencia de 22 embriones vacunos obtenidos de una vaca raza Bradford. Es el primer paso para lograr una genética mejor del ganado vacuno.

Por primera vez en la Provincia se concretó con éxito la transferencia embrionaria a vacunos que gestarán animales raza Bradford. Se trata del primer paso para lograr la mejora genética en la Provincia y ubicar así a La Rioja en la cabeza de la producción bobina con animales de calidad. La transferencia de 22 embriones se realizó ayer en la cabaña “Don Isidoro”.

Con el asesoramiento de médicos veterinarios de Córdoba, se llevó a cabo por primera en la Provincia la transferencia de 22 embriones vacunos obtenidos de una vaca raza Bradford, adquirida por el Estado en la última exposición de Palermo. La transferencia se realizó en la primera Cabaña Vacuna de Bradford del país, llamada “Don Isidoro” y ubicada en la Ruta N° 5 kilómetro 23.

El emprendimiento cuenta con vacunos raza Bradford con el fin de mejorar la genética y colocar a la Provincia en la cabeza de la producción bobina con animales de calidad.

Un total de 22 vacas receptoras, de la zona, recibieron la transferencia de embriones de la vaca donante raza Bradford, inseminada por un toro también raza Bradford. La transferencia fue guiada por el médico veterinario Marcelo Grosso de la Cabaña “Don Luis” de General Deheza, Córdoba, asesor de la Cabaña riojana.

Al respecto, el presidente de Kaine SAPEM, Adolfo Scaglioni, aseguró que “con gran satisfacción continúan con una tarea que se inició hace un mes, cumpliendo con un protocolo para poder desarrollar esta primera transmisión de embriones en la provincia de La Rioja”. “Esto se realiza buscando la genética Bradford que es el objetivo de la Cabaña”, señaló.

Asimismo, Silvio Murúa, asesor y encargado de la Cabaña “Don Isidoro”, explicó que los embriones transferidos “son de una vaca que fue adquirida por la Cabaña en la última exposición de Palermo”. A fin de obtener embriones de genética pura, esta vaca fue inseminada por un toro raza Bradford “que también es reservado el gran campeón de la Argentina”, detalló. A lo que agregó que “tenemos en congelado embriones de toro importados de Australia”.

“Son los primeros pasos que estamos dando en este tema. El hecho es asegurar el proceso de incorporar animales de elite a la Cabaña que serán los futuros reproductores que vamos a tener para la venta”, subrayó.

Cabaña

Murúa resaltó que “Don Isidoro” es la primera cabaña bobina de La Rioja inscripta en la Sociedad Rural Argentina y es la primera cabaña Bradford del país. “Estamos dando un salto cualitativo muy importante por calidad de los animales que van a surgir de esta Cabaña”, consideró. Del mismo modo, destacó que “pretenden que esto se socialice a través de los productores ganaderos de la Provincia”.

“La actividad ganadera de la Provincia tiene mucho futuro”, evaluó. Asimismo, manifestó: “teniendo en cuenta que prácticamente el 50 por ciento de la Provincia es ganadera, creo que en la medida de las posibilidades y con buenas políticas vamos a llegar a masificar esta tecnología y beneficiar a los productores riojanos para que mejoren su genética”.

“Hay que tener en cuenta que La Rioja prácticamente el 80 por ciento de la carne que consume se produce afuera, lo que vamos a aportar con la genética es tener un animal de mejores condiciones y eso va a redundar en mayores ingresos para nuestros productores”, enfatizó.

El encargado de la Cabaña remarcó, además, que “junto al campo hay un centro de biogenética donde están armando un núcleo genético”. “Hoy La Rioja puede mostrar un nivel en lo que hace a la parte reproductiva bobina en la que se está trabajando con protocolos de alta calidad”, recalcó.

Procedimiento

El médico veterinario Marcelo Goñi, encargado de la nutrición, sanidad y reproducción de la Cabaña, explicó el proceso de la transferencia embrionaria. En ese sentido, dijo que “se trabaja con dos categorías de animales, una vaca de alto nivel genético que es la que denominamos donante, a la cual hemos lavado y se le extrajeron los embriones. Ese animal lleva durante unos 10 días un protocolo sanitario y hormonal para producir una súper ovulación”. “Hace siete días -continuó- fue inseminada y ahora se extrajeron 22 embriones”.

Por otra parte está el tratamiento hormonal a las vacas receptoras. “Son 56 animales a los que les preparamos el aparato reproductor para que el embrión encuentre una misma situación de donde fue extraído”, señaló.

Una vez realizada la transferencia embrionaria, las vacas receptoras son colocadas en un potrero con sombra durante unos 15 días. “Tenemos un potrero preparado de 150 hectáreas donde las alojamos luego de la implantación con agua y comida. Dentro de 15 días se hará una práctica de bioimágenes por ecografía para determinar la implantación y la preñez de los animales”, completó.

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