Mucho antes de que el Organismo para el Desarrollo Sostenible (OPDS) ordenara la recolección diferenciada de residuos a los grandes generadores, un grupo de cartoneros fundó la cooperativa Creando Conciencia.
“Para que este modelo de separación en origen sea exitoso es vital la educación, por eso hay un trabajo que se hace en las escuelas. Además, entendimos que es fundamental la comunicación entre los vecinos y los recicladores: explicarles por qué hay que reciclar, para qué sirve”, explicó a Clarín Edgardo Jalil, presidente de la cooperativa. Porque más allá de la necesidad impostergable de reciclar –sólo la Ciudad de Buenos Aires envía a la CEAMSE, todos los días, más de 5.000 toneladas de basura y los rellenos sanitarios operan al borde del colapso–, con este modelo de cooperativismo se generan fuentes laborales.
Así, Creando Conciencia cumple con los dos objetivos centrales de su esencia: la reinserción laboral de ex cartoneros, en un marco de igualdad, participación y crecimiento, y el cuidado del medio ambiente. Más info: www.creandoconciencia.com.ar.
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