El Sindicato Obrero Marítimos Unidos llegó a un acuerdo salarial con los representantes de la cámara empresarial de la flota pesquera local, en el que se suscriben todos los convenios colectivos de trabajo. Lo destacan como un logro histórico.
El apoyo a este acuerdo alcanzado no es unánime; sin ir más lejos, el Simape, gremio marplatense enfrentado desde hace años con el SOMU, advirtió que rechaza la validez de lo que se firmó en Buenos Aires y lamenta que se haya involucrado el municipio a través de la presencia de Horacio Tettamanti. “Hemos recibido la noticia desagradable de la firma de un Convenio Colectivo de Trabajo entre la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera, acordado con el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU)”, dijo el Simape.
Mientras tanto, quienes firmaron el acuerdo resaltaron también que el alto precio del gasoil sigue estando entre los principales problemas que enfrentan los armadores de la flota costera. Manifestaron que el costo del insumo representa un carga económica difícil de sobrellevar, más aún cuando hallar los peces insume cada vez más tiempo y esfuerzo. Así quedó sentado en un acta que contó con el aval del SOMU en representación de los trabajadores, también afectados por el crecimiento de los altos precios del combustible.
De estos y otros temas hablamos desde Noticias & Protagonistas, con Omar Suárez, delegado del SOMU.
Noticias & Protagonistas— Ya es un hecho el acuerdo con la flota pesquera. ¿Tendremos un año de paz en Mar del Plata en cuanto al desarrollo de este sector de nuestro puerto?
Omar Suárez— Según como se mire. Nosotros estamos hablando con toda la flota, no sólo con la amarilla. Se ha recuperado el valor histórico del salario mínimo vital y móvil, un tema que veníamos discutiendo desde la década del 90. Tenga en cuenta que un marinero cobraba 200 pesos de sueldo básico. Lo charlamos una vez más y creo que los empresarios fueron sensatos; no fue una locura de los dirigentes sindicales sino que primó la responsabilidad de ambos.
N&P— ¿Ustedes lograron los objetivos que llevaron a la reunión?
OS— Nosotros buscamos por un lado, que se mantenga el trabajo, pero también que la industria pesquera se desarrolle en la ciudad y siga creciendo. Los dirigentes gremiales no somos locos y queremos preservar todo lo que se hace con los productos en nuestra actividad. Entonces este es un tiempo de sensatez, no sólo es importante tener responsabilidad sectorial, sino también saber qué hacemos con la pesca y con todos los trabajadores, en el marco del proyecto nacional y popular actual.
N&P— ¿Cuántos años lleva como titular del SOMU?
OS— Muchos años ya; siempre nos presentamos democráticamente a elecciones y venimos siendo reelectos. Nos exponemos al voto de los afiliados.
N&P— ¿Tuvieron una lista opositora en los últimos comicios?
OS— Desgraciadamente no; debería haber otro grupo, para someterse ante los afiliados y poder ver qué otros proyectos alternativos hay en danza.
N&P— ¿Cómo es el tema de Maruba? Salió publicada una foto suya con Moyano que lo vinculaba a usted más con la oposición de la empresa que con una postura de dirigente gremial. ¿Por qué se involucró usted con ese tema?
OS— Es una responsabilidad que tengo con los trabajadores. El capital y el trabajo pueden trabajar juntos, podemos acercarnos a las diferentes necesidades. El capital de riesgo tiene que compatibilizar con el salario, que no tiene por qué ser siempre la variable que esté en juego. Por eso creemos que es razonable pensar que los trabajadores tienen derecho a participar en el 10% del capital que se invierte: eso es lo que se discute. Esto no es nuevo en el mundo, es una participación con historia en otras partes del planeta, incluso en la Comunidad Económica Europea.
N&P— Muchos sectores no ven bien esa injerencia de los sindicatos.
OS— Es algo normal en otras partes, por eso no nos asusta. Y han escuchado nuestro proyecto portuario, marítimo y de industria naval, donde fuimos siempre a pedir barcos y crédito en el mundo. De hecho, el cabotaje nacional es de bandera extranjera y en Mar del Plata no entran barcos porque estamos trabajando en la creación de una flota argentina, con pesqueros argentinos para todo el litoral marítimo nacional, con tripulantes argentinos y tributando para el país. Eso molesta al establishment y a las multinacionales, que son dueñas de recursos naturales no renovables y quieren hacer todo sin que participe nadie. Ellos manipulan las cosas a su gusto.
N&P— El puerto de Mar del Plata tiene un problema complejo: el banco de arena. Por eso, hace unos días un astillero local no pudo recibir un carguero que se tuvo que ir a Chile; la draga actual no puede realizar los trabajos que son necesarios. ¿Cómo se resuelve?
OS— Sí, creo que habría que prestarle atención y entre todos, fijarse cómo manejar las cosas dentro del consorcio portuario, delimitar muy claramente qué compromisos tiene cada una de las partes. No sólo los cruceros precisan dragado, sino toda la comunidad. Hay que hacer más esfuerzos, no sólo acordarse del problema cuando quedan fuera del puerto los cruceros. Hay que dragar siempre, y refular; no sólo en verano. Es sólo usar el sentido común.
N&P— Pero no se hace…
OS— No sé por qué, yo soy un trabajador. A nosotros no nos regalaron nada, hacemos cosas, y el riesgo del trabajador es mayor que el del empresario.
N&P— Usted no es un improvisado, conoce mucho de este tema, y sabe que una draga de arrastre como la “Mendoza” no puede romper el banco de arena. Alguien debe dar una respuesta al puerto de Mar del Plata.
OS— La fuerza del trabajo en conjunto lo debe resolver. No tiene que responder a un solo interés, sino al de todos. Nosotros queremos hacer lo que sea para mejorar cualquier puerto del país. Nosotros tenemos una economía regional que defender.

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