Aprueban plan para recuperar tres históricos edificios

Se trata del Château Frontenac, el Hurlingham y el Royal. La iniciativa del concejal Marcelo Artime busca atraer inversiones de capital privado.
El Concejo Deliberante aprobó por unanimidad el proyecto impulsado por el presidente del Cuerpo, arquitecto Marcelo Artime, por el cual se crea el programa de “Puesta en valor y funcionamiento de los edificios Chateau Frontenac, Hurligham y Royal”.

Como se recordará, el objetivo de dicho programa es atraer inversiones de capital privado a esos predios emblemáticos, teniendo el propósito de impulsar la preservación del patrimonio arquitectónico, la generación de fuentes de trabajo y la puesta en funcionamiento de los edificios.

El objetivo del actual titular del cuerpo deliberativo es recuperar para la ciudad los edificios donde históricamente funcionaron los hoteles Royal -diagonal Alberdi y Santa Fe-, Hurlingham -Boulevard Marítimo Peralta Ramos entre Pellegrini y Bernardo de Irigoyen- y Château Frontenac -Alvear y Bolívar-.

En los tres casos, los edificios están cerrados, afectados por un notable proceso de deterioro y fueron puestos en venta por sus actuales propietarios. Otro denominador común es que durante los últimos meses hubo potenciales inversores que se mostraron interesados en ellos, aunque hasta ahora no se concretó ninguna operación.

En cuanto al proyecto, Artime especificó que el municipio tiene a su alcance por lo menos dos herramientas para incentivar estos procesos. La primera, dijo, es otorgarles a los inmuebles en cuestión indicadores urbanísticos que permitan su rehabilitación en el marco de una ecuación económica redituable.

De esta manera, el proyecto propone otorgar a los tres edificios indicadores especiales que permitan incrementos del FOT hasta el 30% en tanto que deja “sujeta a estudio” la posibilidad de alturas superiores a las permitidas en cada distrito, referenciándolas en el tejido urbano existente en su entorno. También se propone la flexibilización de usos complementarios que no afecten el barrio ni el uso de los valores patrimoniales.

Al respecto cabe puntualizar que en el caso del Château Frontenac se incentiva la restauración del edificio original en tanto que en el Hurlingham se incentiva su reciclaje y refuncionalización. En el caso del Royal no hay construcciones de valor arquitectónico, sólo el hotel original.

Asimismo Artime explicó que los incentivos del proyecto apuntan a la preservación del patrimonio entendiéndolo como “bien supremo”. Así las cosas, se privilegian los usos de hotel por sobre los de vivienda multifamiliar, aunque esta última opción no se descarta. “Lo importante es recuperarlos”, reflexionó Artime.

La otra línea de acción propuesta por el titular del Concejo consiste en motorizar desde el propio Ejecutivo municipal la realización de reuniones entre los actuales propietarios y potenciales inversores.

Cabe consignar que los tres establecimientos tienen su situación jurídica resuelta y pueden ser vendidos sin inconvenientes.

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