Se construirán sólo en grandes espacios verdes y tendrán que tener sanitarios públicos, estaciones de vida saludable, alquiler de bicicletas y Wi-Fi. Podrán vender bebidas sin alcohol, sandwiches y golosinas.
A partir de ahora, la Ciudad podrá concesionar (con permisos precarios) a privados la instalación de locales de venta de comidas y expendio de bebidas en parques que superen los 50.000 metros cuadrados. Según el texto de José Luis Acevedo (PRO), se autorizará la venta de "emparedados, golosinas, productos de confitería u otros alimentos envasados en origen y que provengan de fábricas autorizadas, bebidas sin alcohol envasadas e infusiones de café, té, yerba mate, leche, jugos exprimidos y licuados". Está prohibida la instalación de parrillas, el expendio de cigarrillos y la venta de alcohol.
La norma menciona estas construcciones como "áreas de descanso, esparcimiento y servicios". Es que los espacios deberán adicionar núcleos de prestaciones compuestos por sanitarios accesibles de uso público y gratuito (el mantenimiento estará a cargo de los privados), estación de vida saludable, que deberá contemplar como mínimo una zona de descanso e hidratación gratuita a los que realicen ejercitación física, estacionamiento de bicicletas, conexión a internet Wi-Fi y biblioteca.
El proyecto tendrá ahora que ser debatido en una audiencia pública abierta y posteriormente retornar al recinto de sesiones para su sanción definitiva. Gracias a los cambios que realizó el macrismo en el texto original, fue acompañado por legisladores de la UCR, Buenos Aires para Todos y Coalición Cívica, entre otras fuerzas. El kirchnerismo, en tanto, no apoyó. Es que la iniciativa viene generando polémica desde 2008. Muchos de los legisladores que se opusieron remarcaron en su momento que "están buscando privatizar parte de los espacios verdes".
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