Intentará firmar hoy un convenio de reciprocidad para que quien se niegue a atender a una de las dos obras sociales, la otra lo castigue dando de baja el acuerdo. En la delegación local de Pami ayer no tenían información sobre esta posibilidad y la evaluaron como “muy poco probable”.
La medida fue adoptada por fuera de las estructuras orgánicas que representan a los farmacéuticos ya que las tres cámaras empresarias y el Colegio de Farmacéuticos de la Provincia suscribieron indirectamente el convenio con la obra social provincial a través de la firma que realizaron con los laboratorios.
Pero en Río Cuarto, muchas farmacias decidieron no acatarlo porque sostienen que las condiciones impuestas son contraproducentes para sus balances. Como tienen libertad para ello, desde ayer muchas amanecieron con carteles en las puertas y los mostradores anunciando el corte.
Es que en realidad la obra social firma su acuerdo con los laboratorios y luego estos definen las condiciones con las farmacias. En este último eslabón la industria se queda con el 50% de la ganancia bruta y a partir del nuevo esquema que rige desde el lunes ese porcentaje bajó al 43%.
Los farmacéuticos pretendían que fuera del 25%. Miles de afiliados quedaron a partir de ese momento sin sus descuentos en los remedios. Los que quieran comprar, deberán pagar el medicamento a precio de lista más el descuento que puedan ofrecerle.
Los gremios
Los gremios estatales, cuyos afiliados son cautivos de Apross, salieron al cruce de la medida y reclamaron un urgente acuerdo porque señalaron que “cientos de personas quedaron desprotegidas por un problema económico”. Si bien desde el Sindicato de Empleados Públicos de la Provincia, Juan Paglialunga, advirtió que “la situación de las farmacias es comprensible, lo cierto es que los que pagan el pato son los afiliados”, indicó.
María Inés Castressana, de la Uepc, fue más dura y reiteró que “como nadie quiere dejar de ganar, los perjudicados son los afiliados”, dijo. Los dos sindicatos remarcaron la necesidad de que la obra social también busque una solución rápida para superar el conflicto.
Ayer, desde Apross trascendió que buscarán acordar con Pami para que las farmacias que no reciban Apross, tampoco puedan vender a los afiliados a la obra social nacional. Eso debería acordarse con la delegación Río Cuarto, aunque hasta anoche aseguraron que no hubo ningún tipo de contacto.
“Es muy raro el acuerdo que se pretende alcanzar porque Pami con las farmacias no tiene ningún inconveniente y además tiene comprometida mucha entrega de remedios”, dijeron. Desde la otra vereda, las farmacias admitieron que si esto se concreta estarán en serias dificultades porque Pami representa casi la mitad de la facturación.
La política
De todos modos hubo en medio del corte lecturas políticas. Desde Apross aseguran que detrás de la reacción de las farmacias de Río Cuarto no se esconde una razón económica sino una interna del Colegio Médico. Ayer el titular de esa entidad en Río Cuarto, aclaró que “el convenio con la obra social sigue vigente, sólo que algunas farmacias decidieron no acatarlo”.
También en la intención de Apross de llegar a un entendimiento con Pami se tejieron especulaciones. “Apross deberá negociar en Río Cuarto con Pami y la verdad que antes tendrá que venir un guiño de la Nación. Pero no se si Schiaretti tiene posibilidad de lograr esto”, confió una fuente a PUNTAL.
En medio de esta encrucijada, las farmacias dieron una señal que reclamaban los gremios: para los pacientes que requieran medicamentos oncológicos, tiras reactivas (para los diabéticos) e insulina, estos productos tendrán cobertura normal y no entran en la medida de corte total.
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