Aprobaron el aumento de tasas, pero podría haber cambios

En su primera sesión desde el recambio legislativo del viernes último, en Concejo Deliberante aprobó ayer la ordenanza fiscal que incluye, entre otras modificaciones, un aumento del 30% en la tasa de Mantenimiento de la Red Vial y Servicios Generales, antes conocida como ABL.
En realidad, lo que votó ayer el deliberativo fue una ordenanza preparatoria, una suerte de media sanción que sólo dejará la norma en vigencia cuando la vote la Asamblea de Mayores Contribuyentes. Según se estableció ayer, eso pasará al filo del año nuevo, el próximo 29 de diciembre, en una sesión convocada para las 18.

Hasta entonces, los ediles tendrán tiempo para proponer las modificaciones que crean convenientes y que no fueron incluidas en el texto que se votó ayer, tal y como salió de la Secretaría de Hacienda de la Municipalidad.

Pero a diferencia de una media sanción en los parlamentos bicamerales, si el texto que aprobaran los mayores contribuyentes sufriera modificaciones, quedaría vigente de manera automática, sin necesidad de volver a ser tratado por sus iniciadores.

Cambios

La sesión se desarrolló en el mediodía de ayer, en el salón de comisiones ubicado en la sede administrativa del Concejo. Así, los nuevos concejales deberán esperar unos días más para sentarse en las bancas propiamente dichas, ya que ayer debieron conformarse con los pupitres.

Los protagonistas del módico debate que precedió a la votación fueron el denarvaísta Diego Ranieli —que estrenaba su segundo mandato como concejal— y el oficialista Walter Roldán, presidente de la comisión de Hacienda del deliberativo.

El opositor fue el primero en pedir la palabra para plantear una serie de objeciones al proyecto. Aunque no atacó la necesidad de aumentar las tasas ni se opuso a la suba generalizada del ABL, planteó algunas situaciones que, a su entender, podrían redundar en “injusticias”.

La primera que señaló fue la creación de los corredores comerciales urbanos, zonas que por su situación favorecida, tendrán tasas más altas tanto en la habilitación de comercios como en el cálculo de otros tributos.

“Acá se pueden producir algunas injusticias. Me parece correcto que se cree una zona comercial de corredores urbanos, pero se incluye a las colectoras del Acceso Norte y también todas las rutas provinciales, como 25, 26 y 28 o el camino de circunvalación y varias calles principales”, describió Ranieli.

“Se establecen coeficientes que elevan el pago de tasa por habilitación, Seguridad e Higiene y no parece que sea lo mismo los que están en la colectora, con el desarrollo comercial que tienen, que los ubicados en las calles principales, con lo que se genera una gran injusticia”, sostuvo.

Incluso, manifestó que las subas de la tasa de Habilitación alcanzan también a locales ubicados a 200 metros a cada lado de la autopista.

Como solución, propuso “separar la Panamericana del resto, con un coeficiente diferente”.

Algo similar señaló respecto a los clubes de campo y barrios cerrados, que son englobados dentro de una misma categoría tributara a nivel local, aunque para Ranieli “hay diferencias muy grandes”.

Cuestión de tiempos

Ranieli se quejó de que no pudo manifestar sus objeciones antes de la sesión de ayer por falta de tiempo para debatir el expediente.

Ese fue el argumento que buscó derribar el oficialista Roldán: “El expediente está en el Concejo desde hace dos semanas y en ese tiempo hubo dos reuniones de comisión. Además, si quería hablar conmigo me pudo haber ubicado, siempre estoy a disposición de los veinte concejales”, retrucó Roldán.

Por eso, aunque no se metió con el fondo de las propuestas del denarvaísta, el edil del Frente para la Victoria las calificó de “extemporáneas”.

De todos modos, no descartó que las modificaciones solicitadas por Ranieli sean tomadas en cuenta para debatirlas antes de la asamblea de Mayores Contribuyentes, aunque admitió que antes deberá consultarlas con el intendente Humberto Zúccaro.

Tiene dictamen de comisión

Mañana se aprobará el presupuesto

La comisión del Hacienda del Concejo Deliberante aprobó ayer el proyecto de presupuesto 2012 para el Municipio. Mañana, en tanto, el expediente llegará al recinto de sesiones, donde el oficialismo espera que se apruebe sin modificaciones.

El cálculo para el año que viene prevé ingresos por 749 millones de pesos, de los cuales 549 corresponden a tasas municipales y coparticipación.

El presupuesto 2012 incluye cuatro obras fundamentales: el nuevo hospital del kilómetro 51 de la Panamericana, valuado en 140 millones de pesos y otro viejo anhelo, el asfalto para la ruta 34 que une Pilar con Luján, estimado en 60 millones de pesos. Ambos serán financiados por el Estado nacional.

En tanto, las obras que serán financiadas con dinero de las arcas municipales son la construcción del edificio del Centro de Monitoreo de las cámaras de seguridad, que se llevaría 7,5 millones de pesos y la ampliación del Centro de Rehabilitación Pilares de Esperanza, en el que se invertirán 8 millones de pesos.

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