La norma prohíbe la instalación de barrios privados, cerrados o clubes de campo; pero no anula los que ya existen o están en construcción. Fuertes cruces entre oficialismo y oposición.
A pesar del acuerdo entre los ediles, durante la sesión hubo cruces e indirectas entre los concejales oficialistas y de la oposición, respecto a los barrios que ya están instalados y pre-aprobados en la capital entrerriana.
La iniciativa del Ejecutivo prohíbe dentro del ejido de la ciudad el establecimiento y/o formación de barrios privados, cerrados o clubes de campo.
La primera legisladora en exponer fue la radical Roxana Villagra, quién mencionó la existencia de cinco barrios privados en la ciudad, que “seguirán existiendo”. Culpó por esta situación a “tres gestiones consecutivas de justicialismo” y se preguntó si estos años “no les dieron el tiempo suficiente para hacerlo”.
Remarcó además que en dos de esos barrios, Los Arenales y Puerto Urquiza, “no permiten el acceso al río”, lo cuál agrava la situación.
Su compañero de banca, Miguel Rettore, comenzó su alocución destacando el hecho de que un proyecto del Ejecutivo pudiera ser “tratado y modificado” en comisiones y remarcó que es “la primera vez en un año y medio” que eso sucede. Destacó también que “fueran convocados los colegios profesionales”, entre otros. Sin embargo, no ahorró críticas a la gestión de Blanca Osuna y pidió “tomar medidas para recuperar el borde costero” y “no quedarse en discursos”.
El concejal de La Cámpora, Juan Manuel Huss, pidió la palabra para aclarar que no se puede legislar para atrás y anticipó que muchos de los problemas “se resolverán en la Justicia”.
El viceintendente Gastón Grand hizo uso de su rol de concejal y felicitó por un lado a las comisiones por “convocar a la ciudadanía” y le contestó indirectamente a Villagra diciendo que le parece “una tontería estar mirando quién hizo una cosa y quién otra”. Luego explicó que con el tiempo, “los paradigmas van cambiando”.

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