La obra comenzaría en los primeros meses de 2015. Demandará una inversión de 310 millones de pesos. Mañana habrá una reunión para fijar la fecha del llamado a licitación. La planta tendrá capacidad para procesar los efluentes de una población cercana a 1.800.000 habitantes. La iniciativa generará 250 nuevos puestos de trabajo.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó el financiamiento para la construcción de una nueva planta de efluentes cloacales. El anuncio lo hizo ayer el intendente Gustavo Pulti, acompañado por el presidente de Obras Sanitarias, Mario Dell' Olio.
La obra, que demandará una inversión de 310 millones de pesos y tendrá un plazo de ejecución de 18 meses, comenzaría en los primeros meses de 2015, según adelantó Pulti a LA CAPITAL. Mañana el intendente mantendrá en Buenos Aires una reunión con las autoridades del Ente Nacional de Obras Hídricas y Saneamiento (Enhosa) para fijar la fecha del llamado a licitación.
La nueva planta cloacal generará 250 nuevos puestos de trabajo y tendrá capacidad para procesar los efluentes de una población cercana a 1.800.000 habitantes. La iniciativa apunta a mejorar el tratamiento de los efluentes antes de que sean volcados al mar a través del emisario submarino. "Mar del Plata será la ciudad de la Argentina con mejor tratamiento de los efluentes", destacó Pulti (ver aparte). Y agregó: "Con la nueva planta y el emisario submarino, el tratamiento cloacal de Mar del Plata quedará resuelto por los próximos 80 años".
Acompañado por funcionarios de su Gabinete y concesionarios de balnearios, el intendente recorrió ayer el obrador del emisario submarino y aseguró que la planta cloacal duplicará la capacidad de tratamiento de los efluentes. "Junto al emisario, esta iniciativa representa una de las obras ambientales más importantes de la historia de Mar del Plata. Tener playas sanas permitirá que funcione mejor la industria del turismo", destacó.
El proyecto consiste en la construcción de una planta en un predio ya adquirido por Obras Sanitarias que se encuentra ubicado a unos 600 metros de la actual planta de pretratamiento de Camet, sobre la ruta 11. "La nueva planta dará mayor vida útil al emisario", explicó Pulti.
El BID financiará el 80% de la obra y el 20% restante será aportado con fondos de Obras Sanitarias. "Mar del Plata no se va a endeudar porque el pago de los créditos internacionales los afronta el país. Tenemos que agradecerle al Gobierno nacional por el apoyo que le brinda a la ciudad", remarcó el intendente.
La planta tendrá como objetivo la reducción gradual de la materia orgánica vertida, a través del empleo de conductos de enlace con dos cañerías que funcionarán a gravedad, conduciendo el efluente crudo y el líquido tratado hacia la nueva estación y luego desde allí hacia el mar. "Esta infraestructura no está pensada sólo para resolver el problema ambiental actual, sino que prevé que la población se triplique", sostuvo Dell' Olio.
El predio contará con rejas de desbaste de tipo vertical de acero inoxidable y un sistema de limpieza mecánica, sumado a la estación elevadora de líquido crudo en la que se colocarán bombas cloacales sumergibles con una capacidad total de ocho metros cúbicos por segundo. También tendrá una sala de cribas para la realización de un desbaste fino, mediante tamices rotativos autolimpiantes de acero inoxidable para retener sólidos. Estos procesos serán estancos y los sólidos separados serán deshidratados a menos de un 75 por ciento de humedad.
Se incorporará, a su vez, un desarenador-desengrasador con puente barredor de grasas y extracción de arenas, con aire para favorecer la flotación de grasas. Por último un filtrado biológico separará las cámaras húmedas de los recintos secos cerrados, permitiendo así preservar la calidad del aire.
Pulti destacó la importancia de la obra del emisario submarino, un sistema de tratamiento de efluentes que asoma como la solución definitiva al problema de los residuos cloacales. Así, la amenaza de contaminación de las playas de Mar del Plata promete quedar en el olvido. La construcción, que comenzó a realizarse en 2009 y tiene una inversión de más de 500 millones de pesos, es considerada la más importante en su tipo en Sudamérica. Aunque no especificó el mes, el intendente confirmó que el emisario será inaugurado en el transcurso de la primavera. "El 100 por ciento de los caños ya están colocados", manifestó.
Dell' Olio explicó que el emisario tiene como objetivo preservar la calidad recreativa de las aguas del frente costero local. "La idea es asegurar la sustentabilidad y el progreso de una de las principales actividades económicas de la ciudad", señaló.
En cuanto a la nueva planta, el titular de Obras Sanitarias dijo que "su función será brindar tratamiento al efluente cloacal para permitir apropiadas condiciones de descarga en el mar, y el adecuado funcionamiento del emisario submarino".
Dell' Olio consideró que la planta "será una pieza fundamental del conjunto, dado que realizará la extracción y gestión de sólidos, arenas, grasas y aceites del efluente cloacal del partido de General Pueyrredon, previo a ser dispuesto por el emisario submarino en el mar".
Según el municipio, la planta y el emisario submarino permitirán que Mar del Plata logre una solución integral y duradera para el tratamiento de sus efluentes y mejore la calidad ambiental y recreativa de las playas ubicadas al norte del partido.
La planta dispondrá de un equipamiento compatible con el emisario, y asegurará que los líquidos cloacales reciban un nivel de tratamiento muy superior antes de ser volcados al mar.
Pulti expresó que de la mano del emisario submarino y la planta, Mar del Plata se consolida como una de las ciudades con "mejores estándares internacionales" de sanidad ambiental. A su entender, estas dos obras traerán importantes beneficios para el partido de General Pueyrredon, tanto desde el punto de vista ambiental como el urbanístico y el económico. En primer lugar preservará la calidad recreativa de las aguas del frente costero local, elemento clave en el mantenimiento y el progreso de la actividad turística.
Por otra parte, las nuevas instalaciones estarán ubicadas en el centro de un área forestada, lo que no sólo permitirá distanciarlas del sector residencial e incluso de las vías de circulación, sino que ayudará a mitigar su impacto visual y la generación de olores.

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