El futuro presidente de Alvarado recibió amenazas y el miércoles podría caerse el proyecto con Facundo Moyano. En lo deportivo, suenan Miori y D'urso.
Decir hoy lo que puede pasar en Alvarado, es más difícil que acertar un pleno en el casino. Porque si hay algo que caracteriza al “torito”, es ser imprevisible, siempre tener algo que sorprende para romper el molde. Lamentablemente, desde aquella inesperada renuncia de Moyano tras 8 meses de gestión, las noticias suelen ser negativas. La eliminación del equipo a manos de Rivadavia de Lincoln, la falta de apoyo para armar el plantel para la próxima temporada, la salida de muchos de los jugadores importantes y el alejamiento de Emiliano Montes de la presidencia complicaron aún más el panorama.
Pero siempre se ve una luz al final del túnel, y esa luz tuvo nombre y apellido: Leonardo Flotta. Ese fue el hombre que impuso Facundo Moyano para continuar aportando en lo económico al club y acompañar en la nueva campaña. Sin demasiado convencimiento, pero sin muchas posibilidades tampoco, los socios aceptaron al representante de Walter Erviti y todo parecía encaminarse. Pero…Alvarado es el club de los peros. Primero Marcelo Zwicker rechazó el ofrecimiento a la dirección técnica, el capitán Ezequiel Ceballos se fue a Guaraní Antonio Franco de Misiones y expresó su descontento por el trato de la dirigencia y, como si fuera poco, Flotta recibió amenazas y agresiones en su domicilio y otra vez volver a empezar.
De manera inmediata, Moyano se enteró y estuvo a punto de viajar a Mar del Plata para terminar de definir el futuro. Sin embargo, esa opción no se concretó, se quedó en Buenos Aires para continuar con sus obligaciones y el miércoles ya tenía pensado arribar a nuestra ciudad para efectuar pagos pendientes de la última temporada. Esa sería la última aparición del hijo del Secretario de la CGT por Jara y Peña. El Diputado Nacional tendría la decisión tomada de dar un paso al costado, no acompañar el proyecto, acercar algún que otro sponsor y que la dirigencia que se haga cargo vea la manera de solventar la campaña.
Así, al menos, parece lo entendieron los integrantes de la Comisión Directiva que buscan avanzar en la contratación del técnico y en las últimas horas se contactaron con dos hombres identificados con el club y que podrían sentarse en el banco de Alvarado: Carlos Miori y Leonardo D’urso. El “pelado”, viene de dirigir a Ben Hur de Rafaela en el Argentino B y hace varias temporadas comenta los partidos del “Torito” en una radio local. “Leo”, fue ayudante de Roberto Oliver, acompañó a Luis Murúa en el Argentino B estuvo mucho tiempo en la Primera Local. Tampoco habría que descartar que ambos compongan el cuerpo técnico y sumen un preparador físico.
Las próximas horas serán determinantes para conocer el futuro institucional y deportivo de un equipo que ya corre de atrás, que empieza a padecer manejos que tanto dolor de cabeza le generaron en otras épocas y que, seguramente, se tiene guardado un nuevo capítulo para la novela.

Comentá la nota