A horas de empezar los festejos en la ciudad, visitamos barrio San Vicente para contar cómo es que se preparan comparsas y murgas para desfilar.
En los alrededores de San Vicente, donde el resonar de las batucadas ensayando se escucha religiosamente cada tarde desde diciembre, la sensación es más fuerte.
Día a Día visitó una casa en barrio Altamira que oficia de sede de la Asociación de Comparsas y Murgas para cronicar cómo se preparan los vecinos de la zona, muchos de los cuales llevan generaciones participando en los desfiles.
Trabajo de todo el año. Basta atravesar la puerta de la sede, en calle Ramón Gil Barros, para comprobar que el lugar está estrechamente vinculado al Carnaval: fragmentos de carrozas bajo un tinglado; estandartes de colores en el patio; espaldares y cabezales atiborrados con plumas en el living son parte del panorama. Entre tanto “batifondo”, los jóvenes bailarines y percusionistas, van y vienen, ultimando detalles. “Para muchos chicos esto funciona como un medio de contención”, cuenta Raúl Cisneros, tesorero de la asociación, formada por 19 agrupaciones que desde abril trabajan para brillar en esta época.
“Sábado de por medio los chicos se juntan a ensayar, y las chicas a preparar los vestuarios. Todo esto no se consigue en sólo unas semanas”, asegura Amanda, titular de una de las comparsas.
De más está decir que el trabajo no tiene fines de lucro: aunque los trajes de las bailarinas pueden llegar a salir 1.500 pesos, todo se hace apelando al ingenio para lograr lo mejor al mínimo costo. “Algunas estructuras de los trajes las hacemos con envases de helados, luego se recubren de lentejuelas. Las plumas las vamos a comprar a San Luis; allí se consiguen grandes y a buen precio”, explica Cisneros, miembro de una de esas familias que lleva en la sangre las costumbre del Carnaval. “Mi abuelo participaba; mi papá que tiene 73 años era un “Apache” y este año llevará el estandarte de “Los Caprichosos de la República”, la comparsa de mi mamá”, detalla el dirigente.
Corso solidario. Semejante cuadro se verá en el corso “De San Vicente a la ciudad”, que se realiza desde hoy y por dos fines de semana. El desfile, que años anteriores supo realizarse en el Parque Sarmiento, se llevará a cabo sobre calle Lopez y Planes, desde Bancalari hasta Pedernera. Participarán 16 comparsas de la asociación. Además, habrá invitados especiales, como “Caprichoso Rejunte”.
“También tendremos tres carrozas este año con la temática de la Copa América”, explican desde la organización del evento mientras muestran a los cronistas de Día a Día parte de las obras de arte rodantes que integrarán el show.
Una de ellas es un Diego Maradona ataviado con la camiseta argentina, con tres metros de altura y hecho con papel y enduido. Otra es una muñeca gigante, que representa a la mujer futbolera. También será parte del desfile el balón de fútbol mas grande del mundo. “Mide 3 metros de diámetro, y esta hecha en cuero, por Jesús Calro, de Futbol Bell Ville”, aseguran.
“Será un corso solidario; no vamos a cobrar entrada”, explican desde la asociación. Para ingresar se pedirá un alimento no perecedero para el comedor “Pancitas Felices” o un pañal de adultos para el hogar de ancianos Padre La Mónaca.
El Parque se queda sin indios
En el primer año con feriado de Carnaval, la ciudad no tendrá un gran “corso oficial” en el Parque Sarmiento, sino más de seis distribuidos distintas barriadas:
En San Vicente. Del 25 al 27 de febrero se realizará el corso “De San Vicente a la Ciudad”, en La República. Repite el 6 y 7 de marzo.
En el Paseo del Ferroviario. Las comparsas agremiadas en la “Agrupación Sanvicentina” desarrollan sus desfiles desde anoche, y por dos fines de semana en la flamante continuación de Patria, entre Bulnes y Avenida del Trabajo.
En Villa El Libertador. El populoso barrio sureño tampoco se queda atrás, y anunció sus tradicionales carnavales con una marcada impronta de la cultura boliviana. Tendrán lugar el 26 y 27 de febrero en las calles del barrio.
Otros. En José Ignacio Diaz habrá desfiles entre hoy y mañana. Frente a Ciudad de las Artes, será el de la ONG Sol Naciente. En frente al Monumento a Juan Bautista Bustos, en tanto, la semana entrante será el corso de la Murga Caprichoso Rejunte y Cosa de Locos.
Descentralización. El verdadero motivo de la descentralización carnavalera no parece ser sólo la preservación del Parque. La imposibilidad económica de la Muni para “aguantar” un festejo central habría sido el determinante. Según fuentes comunales, el año pasado se gastó más de 100 mil pesos sólo en recuperar al Parque Sarmiento tras los festejos. Así, se vuelve a la modalidad de los años ‘40 y ‘50.

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