Apostilla sobre un Héctor Gay desconocido: las lágrimas pudieron más que su profesionalismo

No alcanzaron los años de micrófono y cámara para frenar la emoción del triunfante candidato. Frente a una nutrida concurrencia, compuesta por seguidores y curiosos, Gay desnudó un aspecto de su personalidad nunca expuesto al público bahiense.
La conferencia de prensa se llevó a cabo en uno de los salones posteriores del local ubicado en el segundo tramo de la primera cuadra de la Avda. Colón pues el público presente, en su alegría y desborde, no hubiera permitido el tranquilo desenvolvimiento del ping pong de preguntas y respuestas.

Posteriormente, cuando comenzó el acto, en el estrado se instalaron Francisco De Narvaez, Nidia Moirano, Héctor Gay, Santiago Nardelli y Martín Salaberry.

La senadora, con muy buen humor, abrió el acto brevemente presentando y agradeciendo a los colaboradores por la tarea realizada en los comicios. Fórmula esta que se repitió en cada uno de los manifestantes. Pero lo más distintivo, infrecuente y novedoso, fue el instante en que el consagrado candidato a diputado provincial interrumpió su alocución tras destacar las muestras de adhesión recibidas a lo largo de la corta campaña. Al ver plasmada en los votos tales muestras y -sobre todo- a la sola mención de un barrio como Villa Serra, Gay se quebró literalmente. Las lágrimas asomaron, el silencio se hizo presenta y los aplausos llenaron un espacio que no necesitó de palabras.

No obstante ello, Gay acotó que tal pronunciamiento popular lo obligaba aun más a cumplir con el compromiso contraído.

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