El intendente de la Capital participó de la marcha convocada por los sectores de la oposición nacional y que en nuestra provincia no tuvo el acompañamiento de funcionarios provinciales.
La ambivalencia del intendente de la Capital, Raúl Jalil, lo lleva a realizar acciones que desconciertan a quienes caminan los pasillos de Casa de Gobierno.
Es que cuando parece mostrarse junto a la gobernadora Lucía Corpacci –pero también se arrogue la critica en torno a la repartija del Fondo de financiamiento Educativo, aunque nunca lo haya criticado mientras fue legislador y pese a su pertenencia al Frente Renovador- bregando por la unidad del peronismo catamarqueño, el lord capitalino “pisa el palito” y se deja ver en una marcha con un claro mensaje opositor como la que se llevó a cabo este miércoles –la denominada “18F”-, entremezclado con dirigentes del Frente Cívico y Social y funcionarios judiciales que también son reconocidos por sus vínculos con el radicalismo provincial, aunque esto sería menos, si no es que muy cerca de él se pudo ver a un abogado que defendió a personajes nefastos que fueron juzgados por crímenes de lesa humanidad, o bien detrás de un fiscal conocido por su pertenencia al gobierno de facto que enlutó la democracia y los hogares de muchos argentinos.
Ante este panorama, resta preguntarse para dónde va Jalil: Si se va a encolumnar tras la figura de la gobernadora Corpacci o, como parecen marcar sus acciones, va a jugar para la oposición que encarna Brizuela del Moral y Oscar Castillo durante el presente año electoral.



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