Así lo afirman desde distintas inmobiliarias locales. Esta arteria se conectará con Roque Sáenz Peña, para lo cual se deberán asfaltar siete cuadras. Consideran que la zona será apta para viviendas y negocios.
Por lo pronto desde la Cámara Inmobiliaria de Mendoza, Mario Jorba señaló que la obra, la que fue cuasi bautizada por la presidenta como “Puerto Malbec”, tendrá un efecto benéfico inmediato: la mayor comunicación y continuación del centro comercial.
“Sin duda disparará el precio de las tierras en un 30%, ya que se le dará continuidad al centro”, remarcó Jorba.
En sintonía, Santiago Debé, presidente del Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios de Mendoza, afirmó que en su primera fase, la apertura de esa arteria podría hacer elevar el precio de las tierras en más de un 30%.
“Por regla general las zonas residenciales nuevas arrancan desde los $ 800 hasta los $ 1.000 el metro cuadrado. Cuando esta obra se cristalice seguramente hará disparar la cotización de la zona lo cual es un buen negocio a futuro para los desarrollos inmobiliarios y comerciales”, destacó Debé.
Según Pablo Cocucci, de Inmobiliaria Cocucci, el incremento del 30% del valor de terreno, es un cálculo conservador ya que a futuro y terminadas todas las obras en la zona, el precio de la tierra podría dispararse en más de un 30%.
“Eso sí, todo dependerá del precio que el mercado pueda pagar. En el pasado han existido proyectos que empezaron con grandes planes y que por diferentes motivos no lograron cristalizarse. Ciertamente la inversión inmobiliaria está más atomizada en la provincia donde abundan los complejos de hasta 10 departamentos, pero no hay grandes torres de edificios”, explicó Cocucci.
También precisó lo que sucede en los mercados inmobiliarios de algunas provincias. “A diferencia de lo que pasa en Buenos Aires, Córdoba, Rosario o La Plata, los grandes inversores pueden desarrollar la obra, vender a precio de pozo y lograr una venta de 60% del valor del edificio. Como hay más dinero disponible de la soja, la gente invierte más libremente. En Mendoza, en cambio la gente es más desconfiada y es importante mostrar un nombre en el mercado”, subrayó Cocucci.
Por cierto el imán que atraerá nuevas inversiones de la obra también fue subrayado desde la inmobiliaria Otero, su titular Manuel Otero adelantó que de cristalizarse proyectos relacionados al entretenimiento como restaurantes, cine, bulevares y torres para uso residencial, el valor de la tierra puede incrementarse mucho más de un 30%.
Eso sí, el empresario señaló que el precio final dependerá del código de edificación que tendrá la zona. “La plusvalía de los terrenos va a estar muy ligada a lo que establezca la normativa de edificación. Ciertamente se necesita esta obra ya que no se pueden construir edificios en zonas como la quinta y sexta sección”, remarcó Otero.
Para Antonio Rez Masud, de la Inmobiliaria Rez Masud, la conexión entre la calle Godoy Cruz y Roque Sáenz Peña, es un anhelo de hace 15 años atrás, cuando la obra tenía el nombre original como “Puerto Madero”.
“Esta obra de realizarse, será fantástica, seguramente disparará la demanda de comercios y de mendocinos que apuesten por vivir ahí”, señaló Rez Masud.
Sin embargo y pese a las voces unánimes y a favor de la obra por parte de los inmobiliarios, lo cierto es que también hay varios aspectos a resolver como por ejemplo, ofrecer un destino posible a pobladores que han ocupado los predios de la calle Tiburcio Benegas y Paraná y que hoy son una amenaza para la seguridad de la zona.
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